Con la llegada del verano y el incremento de turistas, las yuyeras de Encarnación viven una de las épocas más activas del año.


Mientras muchas optan por instalar sus puestos en las playas más concurridas de la ciudad, otras, como Doña Teresa Barrios, prefieren mantenerse fieles a su lugar de siempre y a los clientes que la acompañan desde hace años.

Doña Teresa cuenta con su puesto en las inmediaciones de la rotonda de la Entidad Binacional Yacyretá desde hace aproximadamente 15 años. A través de la venta de yuyos medicinales y la preparación de tereré, logró sacar adelante a sus hijos y construir una vida digna, basada en el esfuerzo diario y el trabajo honesto.

La trabajadora comentó que actualmente el movimiento se mantiene tranquilo, ya que la mayor afluencia de personas se concentra en las zonas turísticas.

No obstante, instó a los visitantes a recorrer otros puntos de la ciudad, especialmente el circuito comercial, donde también se encuentran puestos tradicionales que forman parte de la identidad encarnacena.