Se pronostica que la moneda extranjera cierre este año con una cotización entre G. 7.500 o G. 7.600.


El economista y exministro de Hacienda, Manuel Ferreira, explicó el escenario que se viene atravesando con el dólar y su escalonado aumento debido a la suba de la tasa de interés de política monetaria de Estados Unidos, mientras que a nivel local se está empezando a bajar, de contramano con la cotización norteamericana, que todavía la mantiene alta.


“Esta situación se traduce en lo que ellos llaman high for longer o una tasa más alta por más tiempo, que es la expectativa que se tiene de que se va a quedar así mientras no tengan realmente claridad de que la inflación haya bajado”, expresó Ferreira.


Refirió que en Paraguay, gran parte del ingreso de dólares se da a partir del negocio granelero de la soja y otros cultivos como el maíz o el trigo, recordando que en el 2022 se tuvo una gran pérdida que generó una caída de la balanza comercial, con una reducción neta de USD 2.800 millones.


Presión de fin de año

No obstante, para este 2023 se espera cerrar el año con un incremento positivo en ingreso de dólares de unos 1.300 millones, con lo que, de cierta manera, ya llegó en gran cantidad la moneda americana, lo que hizo que se mantenga muy estable durante un tiempo determinado, sin la intervención del Banco Central, que recién empezó a hacerlo en días recientes.


Ferreira señaló que la banca matriz tuvo que empezar a mediar recién ahora esta situación internacional, gracias al equilibrio que Paraguay pudo mantener en la cantidad de dólares a nivel local. A esto se está sumando la presión normal de fin de año, en la que gran parte de los importadores empiezan a demandar al billete americano para comprar mercaderías.


Ante el citado escenario, además de posible menor inversión de capitales extranjeros en ciertas áreas como el inmobiliario y construcción, que se redujo en los últimos tiempos; el experto considera que no se tendrá una devaluación muy fuerte, pero sí un dólar más elevado que, si bien es difícil estimar algo fijo, promedió un posible G. 7.500 a G. 7.600 para cerrar el año y empezar el siguiente 2024.


Lo señalado puede motivar a incrementar la cotización de principales productos importados como el combustible para la temporada de fin de año, que a la vez incidirá en la inflación que más allá de haberlo controlado a nivel interno, no se descarta el encarecimiento del consumo de importaciones.


Fuente: LA NACION