Luego de la primera audiencia celebrada en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Manhattan, el proceso judicial contra Nicolás Maduro en Estados Unidos entró en una etapa de receso.
- 06/01/2026
- Por Edicion Prensa
El exmandatario venezolano y su esposa, Cilia Flores, se declararon inocentes de los cargos que les imputa la justicia estadounidense y deberán volver a presentarse ante el juez el próximo 17 de marzo.
La citación inicial, que se extendió por unos 30 minutos, sirvió para que ambos fueran formalmente notificados de las acusaciones en su contra. Tras la audiencia, fueron trasladados nuevamente al Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, una cárcel federal de alta seguridad donde permanecen alojados imputados en causas de gran complejidad penal.
Durante la audiencia, Maduro negó los delitos que se le atribuyen. “Soy un hombre decente, sigo siendo el presidente de mi país. No soy culpable”, expresó ante el tribunal, en referencia a las acusaciones por tráfico de drogas y armas. Su abogado defensor, Barry Pollack, no solicitó por el momento la libertad bajo fianza, aunque dejó abierta la posibilidad de hacerlo en una instancia posterior.
El próximo paso del expediente será la comparecencia del 17 de marzo ante el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, quien encabeza el tribunal. En la audiencia de este lunes, el magistrado marcó el tono que tendrá el proceso cuando interrumpió a Maduro, quien afirmaba haber sido “secuestrado” en Caracas, y le indicó que habrá un “momento y lugar” adecuados para exponer su versión de los hechos.
Maduro y Flores fueron capturados durante la madrugada del sábado en un operativo que, según trascendió, incluyó ataques aéreos contra objetivos en Venezuela. En Estados Unidos, el exlíder chavista enfrenta cuatro cargos federales: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer estas armas en apoyo de actividades criminales. Varias de estas imputaciones contemplan penas mínimas de 20 años y máximos de cadena perpetua. Flores, en tanto, está acusada de colaborar con organizaciones criminales catalogadas como terroristas por Washington.
Si Maduro mantiene su declaración de inocencia y no alcanza un acuerdo con la fiscalía, el proceso judicial podría extenderse hasta dos años. La estrategia de la defensa apunta a cuestionar la legalidad de la captura, alegando una violación al derecho internacional y una supuesta inmunidad por su condición de gobernante extranjero. Sin embargo, especialistas en derecho consideran poco probable que estos argumentos prosperen, y recuerdan antecedentes como el del exdictador panameño Manuel Noriega, cuya defensa por inmunidad fue rechazada tras la invasión estadounidense a Panamá en 1990.
Mientras tanto, el caso avanzará bajo las normas del sistema judicial estadounidense, que garantiza a Maduro los mismos derechos que cualquier acusado, incluido un eventual juicio por jurados integrados por ciudadanos de Nueva York.
FUENTE: TN.