A través de una emotiva ceremonia religiosa, 25 parejas se unieron en matrimonio y recibieron la bendición nupcial en la Parroquia Niño Jesús del distrito de Jesús de Tavarangué, Departamento de Itapúa.


La boda se cumplió en la humilde localidad de Jesús, donde el 100% de las 25 novias son amas de casa, el 80% de los novios son jornaleros, y el 20% agricultores. La celebración se concretó tras la solicitud de la Parroquia Niño Jesús a la Fundación Santa Librada, organización que se encargó de todos los recursos materiales para hacer posible esta boda comunitaria. 

Con estas 25 parejas que se casaron en Jesús de Tavarangué, son más de 6.000 bodas ya realizadas a nivel país bajo la coordinación de la Fundación Santa Librada. Según informaron, esta es la primera vez que se realiza la boda comunitaria en Itapúa. 

Entre las parejas que dieron el “sí, acepto” se encuentran Victorina Ramírez y su esposo Teófilo Arévalos, pobladores de Jesús, quienes llevan conviviendo juntos hace 40 años. Él es agricultor y ella ama de casa y tienen dos hijos y cinco nietos. “Me siento muy bien, feliz y agradecida; me siento aliviada, libre, yo hace mucho quería casarme, él menos pero ahora logramos unir nuestras vidas ante Dios porque llevamos muchos años juntos, agradecemos a los organizadores que nos facilitaron todo para dar este paso”, señaló doña Victorina.

Luego de 33 años de vida en pareja, Facundo Toledo y Edenia Sanabria, padres de 5 hijos, también recibieron la bendición nupcial que les faltaba, ya que por civil ya habían contraído matrimonio en Hohenau. “Es como que nos quitamos un peso de encima, estamos muy felices de poder hacer realidad este sueño”, indicó Facundo.

Otro hecho por demás llamativo de esta boda comunitaria fue el casamiento de tres hermanos: Tomas, Darío y Noelia Acevedo, quienes son parte de una numerosa familia de 14 hermanos, oriundos del distrito de La Paz.

Darío Acevedo y su esposa Aida Mabel Fleitas se casaron luego de vivir 18 años en concubinato y con 5 hijos. La peculiaridad de Darío es que compartió la celebración con su hermano y su hermana, ambos menores que él, quienes también dieron el sí a sus respectivas parejas durante esta boda comunitaria.

Laura Olmedo, gerente de proyectos de la Fundación Santa Librada, destacó que este acontecimiento fue posible mediante un trabajo mancomunado entre la comunidad local y la fundación.

“Lo que buscamos es unir a las familias para que el vínculo familiar se reanude desde el ámbito espiritual y que trascienda también en lo civil (...) Entonces nuestro propósito como fundación de Sagrada Familia es promover la familia cristiana, una vida cristiana y también que sea en beneficio de la comunidad”, expresó.

FUENTE: UH