En un ambiente profundamente espiritual y colmado de emoción, 92 parejas de distintas comunidades del Departamento de San Pedro sellaron su amor ante el altar de Dios durante una boda comunitaria.
- 31/01/2026
- Por Edicion Prensa
Muchas de estas parejas convivieron durante 30, 40 y hasta 50 años, formando hogares, criando hijos, viendo crecer a sus nietos e incluso a sus bisnietos, sin haber podido contraer matrimonio por diferentes dificultades económicas y sociales.
Sin embargo, ayer fue un día que marcó un antes y un después en sus historias personales, al cumplir uno de los mandamientos de Dios y consagrar su unión bajo su bendición.
Una de las historias más emotivas que se conoció entre las 92 parejas que ayer contrajeron matrimonio ante el altar de Dios es la protagonizada por doña Celedonia Mendoza, de 72 años, y don Félix López, de 75.
La pareja convivió durante 50 años en concubinato, formando una familia basada en el esfuerzo, el respeto y el amor.
Durante todo ese tiempo, ambos soñaron con poder casarse por la Iglesia, pero las limitaciones económicas y otras dificultades les impidieron concretar ese anhelo.
Sin embargo, ese sueño largamente acariciado finalmente se hizo realidad. Celedonia dijo sentirse completa y agradecida por haber podido cumplir este sueño. Félix, a su vez, manifestó que nunca es tarde para hacer lo que dicta el corazón.
No solo los protagonistas se mostraron felices, sino también sus hijos, nietos y bisnietos, quienes desde el primer momento apoyaron la decisión de sus padres.
Para todas las parejas, dar este paso significó renovar sus promesas, fortalecer su fe y reafirmar que su relación tiene como base principal a Dios.
La emoción fue visible en cada rostro. Lágrimas de alegría, sonrisas sinceras y miradas llenas de gratitud acompañaron a los novios, quienes llegaron al templo acompañados por sus hijos, nietos y familiares. Para muchos fue un sueño largamente acariciado que hoy se convierte en realidad, demostrando que nunca es tarde para cumplir con Dios. Los religiosos que presidieron la ceremonia resaltaron que el matrimonio es uno de los pilares fundamentales de la familia y de la sociedad, y que cuando una pareja coloca a Dios en el centro de su hogar, se construyen familias más fuertes, unidas y solidarias.
La ceremonia fue organizada y financiada por la Fundación Santa Librada, en coordinación con la Iglesia local, permitiendo que hombres y mujeres que compartieron gran parte de sus vidas juntos puedan finalmente recibir el sacramento del matrimonio.
Desde la Fundación recordaron que este tipo de bodas comunitarias ya ha permitido que más de 5.900 parejas en todo el país accedan al sacramento del matrimonio, llevando esperanza, fe y dignidad a miles de familias paraguayas.
Tras la ceremonia, Celedonia y Félix se dirigieron a su vivienda, donde sus hijos y otros familiares les prepararon un sencillo, pero emotivo festejo. La historia de esta pareja demuestra que el amor verdadero resiste el paso del tiempo.
FUENTE: UH