Condicionada por Washington, la presidenta interina venezolana optó por diplomacia y diálogo.


La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el mandatario de EEUU, Donald Trump, se reunirán hoy por primera vez en persona más de ocho meses después de la operación militar en la que fue capturado el ahora depuesto gobernante Nicolás Maduro, actualmente detenido en una prisión cerca de donde será la histórica cita.

Rodríguez, quien hace menos de un año, en octubre de 2025, alertaba de una “amenaza guerrerista” de Estados Unidos en contra de Venezuela para “robar” sus enormes recursos, llegó a Nueva York en la madrugada de ayer para participar en la Asamblea General de la ONU, según ella misma informó en su cuenta de X.

La cita entre Rodríguez y Trump será la primera entre un gobernante venezolano y uno estadounidense en más de once años, desde la breve reunión que mantuvieron Barack Obama y Maduro durante la Cumbre de las Américas de 2015, celebrada en Panamá. 

También será la primera visita de un jefe de Estado venezolano a Nueva York desde la última participación de Maduro en una Asamblea General de la ONU, en 2018.

El líder chavista permanece en una prisión a solo unos kilómetros de la sede del organismo internacional, después de que fuera capturado por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero en Caracas.

Tras la incursión militar, Rodríguez, entonces vicepresidenta y ministra de Hidrocarburos de Maduro, asumió como mandataria encargada y ha impulsado una serie de cambios legales e institucionales para incentivar la inversión extranjera, en medio de una estrecha colaboración con Estados Unidos.

Ambos países acordaron, en marzo pasado, restablecer formalmente sus lazos diplomáticos, rotos desde principios de 2019, un anuncio que representó un paso contundente en el marco de cooperación entre Washington y Caracas.

La mandataria dijo que ha decidido escoger el camino de la diplomacia y el diálogo para dirimir las diferencias. Incluso, ha llamado “socio y amigo” a Trump, artífice de las sanciones más duras contra Venezuela, especialmente las petroleras, que han sido flexibilizadas.

FUENTE: UH