El pacto impulsado por Donald Trump prevé la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones, pero genera cuestionamientos.


Estados Unidos e Irán adelantaron este miércoles la firma de un memorando de entendimiento destinado a poner fin a la guerra en Oriente Medio y permitir la reapertura del estrecho de Ormuz. El acuerdo, que inicialmente debía rubricarse este viernes en Suiza, entró en vigor antes de lo previsto tras negociaciones entre Washington y Teherán, según informaciones divulgadas por medios internacionales.

La decisión fue confirmada en medio de una creciente expectativa por el impacto económico y geopolítico del conflicto iniciado el pasado 28 de febrero. El documento establece compromisos inmediatos relacionados con la navegación marítima y el programa nuclear iraní, aunque deja pendientes varios de los puntos que originaron la confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán.

Según el texto difundido por las autoridades estadounidenses, Teherán deberá reabrir y despejar de minas el estrecho de Ormuz en un plazo de 30 días. Además, reafirma su compromiso de no desarrollar armas nucleares. Sin embargo, el memorando no define el futuro del uranio enriquecido iraní, tampoco contempla restricciones sobre el programa de misiles ni menciona el respaldo de Irán a grupos aliados en la región.

La publicación del acuerdo provocó cuestionamientos dentro de Estados Unidos, incluso entre referentes del Partido Republicano. Las críticas apuntan a que la administración de Donald Trump habría aceptado varias de las condiciones planteadas por Teherán sin obtener concesiones equivalentes en asuntos considerados estratégicos. 

Los cuestionamientos también alcanzan a Israel, que quedó fuera de las negociaciones. Diversos sectores recuerdan que la ausencia de compromisos sobre misiles y actores regionales fue uno de los argumentos utilizados por Trump para abandonar en 2018 el acuerdo nuclear impulsado durante la presidencia de Barack Obama.

A cambio de los compromisos asumidos por Irán, Estados Unidos permitirá nuevamente la venta de petróleo iraní sin restricciones. El acuerdo también contempla el levantamiento de sanciones estadounidenses y de Naciones Unidas, además de facilitar inversiones futuras estimadas en unos 300.000 millones de dólares para la reconstrucción del país tras la guerra.

Otro punto sensible del memorando exige el cese inmediato de los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah en territorio libanés. No obstante, persisten diferencias sobre la presencia militar israelí en algunas zonas del Líbano. Mientras tanto, ambas partes iniciarán un proceso de negociación de 60 días para intentar alcanzar un acuerdo definitivo.

Desde la cumbre del G7, Trump defendió la decisión y afirmó que el entendimiento evitó una crisis económica de gran magnitud. La reapertura del estrecho de Ormuz representa un alivio para los mercados internacionales, ya que por esa vía transita cerca del 20% del petróleo mundial. Su cierre había generado fuertes presiones sobre los precios de la energía y diversos productos básicos en distintos países.

Fuente: Clarín