El Registro del Estado Civil de Paraguay ha iniciado el año 2026 con una política de "tolerancia cero" ante la inscripción de nombres considerados ridículos, extravagantes o que puedan inducir a error sobre el sexo del recién nacido.
- 06/01/2026
- Por Edicion Prensa
Esta medida busca dar cumplimiento efectivo al Artículo 56 de la Ley 1266/87, una normativa que, aunque rige desde hace décadas, no siempre se aplicó con el rigor necesario, permitiendo que miles de ciudadanos hoy porten identidades que los exponen a burlas y discriminación.
Según datos oficiales revelados recientemente, durante el año 2025 se intensificaron los controles, logrando que ninguno de los casi 78.000 niños nacidos hasta noviembre fuera registrado con denominaciones "extrañas" o influenciadas excesivamente por marcas y redes sociales. El objetivo principal de esta campaña es prevenir el bullying y asegurar que el nombre no represente un obstáculo social o legal en la vida futura del menor. Las autoridades han instruido a los oficiales de registro de todo el país para que, en caso de que los padres insistan en un nombre inapropiado, utilicen la ley para explicar las posibles consecuencias negativas antes de proceder al rechazo de la inscripción.
Entre los nombres más insólitos que ya figuran en los archivos históricos del país, pero que ya no serán aceptados, se encuentran casos como "Pilsen Damián", "Optimus Prime Ismael", "Aguinalda", "Pilincho", "Gloria Sádica" y "Pollo Rebollo". Asimismo, se ha puesto un límite a la tendencia de utilizar nombres de celebridades o marcas comerciales, como "Ronaldinho", "Shakira" o "Johnnie Walker". La lista de restricciones también incluye nombres de objetos o conceptos económicos, como "Comando", "Farmacio" y "Mamerto", que han sido señalados por la institución como ejemplos de lo que se desea evitar de ahora en adelante.
Para orientar a las familias, el Registro Civil ha puesto a disposición una guía de nombres sugeridos, que incluye opciones tradicionales y una extensa lista de nombres en guaraní validados por la Secretaría de Políticas Lingüísticas. Se insta a los padres a mantenerse informados a través de los canales oficiales y a elegir nombres que fortalezcan la identidad de sus hijos sin comprometer su bienestar emocional. Aquellos que deseen explorar opciones poco convencionales deberán demostrar que el nombre tiene una procedencia legítima y no constituye una burla, garantizando así el derecho fundamental a una identidad digna.