Los delincuentes encuentran un "rubro interesante" en la venta de cobres por ello es que hurtan los cables de la Costanera de la Ciudad, queman los cobertores y ya tienen la "materia prima".



Pero en esta ocasión aparentemente se va ampliando, ya no se conforman solo con los cables sino ahora también se llevan los faroles. 


En la Costanera del Barrio San Pedro se observan solo las columnas y los registros vacíos lo cual deja a oscuras la zona y nuevamente potencia a los delincuentes que pueden incluso perpetrar sus fechorías a su antojo. 


El Inspector Adolfo Duarte, de la Policía Municipal de Encarnación sostuvo que la ciudadanía debe denunciar estos actos para poder sorprender en flagrancia a los autores