La situación en Cuba, es cada vez más dramática: los hospitales han suspendido cirugías y restringieron el traslado de pacientes ambulatorios. Los hoteles turísticos cierran, el transporte se recorta, el servicio eléctrico se interrumpe.


En menos de cinco años, se han ido del país más de un millón y medio de residentes. Uruguay ha sido el receptor de buena parte de ellos, de acuerdo a las cifras oficiales de este país informadas por El Observador.

El saldo migratorio (la llegada de cubanos menos los egresos de los residentes de ese país) casi se triplicó en 2025 en comparación al 2024: entraron más de 22.000 y se fueron cerca de 7.000. El saldo el año pasado fue de 14.959, mientras que en el año anterior había sido 5.870.

El único año en el que el saldo migratorio entre Uruguay y Cuba fue negativo –al menos desde la muerte de Fidel Castro– fue el 2021, durante la pandemia, cuando la diferencia entre los dos indicadores fue de 639.

El récord en la llegada de cubanos desde 2025 se suma a otro, también consignado por le medio uruguayo. En 2025, se otorgaron 13.852 documentos de identidad [cédulas, como se le llama en Uruguay] a cubanos por primera vez. Es la cifra más alta y es la nacionalidad (por fuera de los uruguayos) que más documentos nuevos obtuvieron.

La cifra quintuplicó a la de otras nacionalidades. Sin contar los uruguayos, después de los cubanos se otorgaron más cédulas a argentinos (2.635), brasileños (2.564), venezolanos (2.042) y colombianos (874).

La organización UruVene fue creada en Uruguay como una comunidad de venezolanos, pero en el último año recibió más consultas de cubano que de cualquier otro país. Por estos días –de acuerdo al artículo de El Observador– reciben relatos de quienes todavía están en la isla y pretenden llegar a Uruguay.

Una señora que mantiene el anonimato relató cómo es la vida en Cuba: el jueves, por ejemplo, en su casa estuvieron sin electricidad desde las 10 de la mañana hasta las ocho de la noche. Hay una carencia total con el gas y eso agrava la situación de muchas familias. El abastecimiento del agua varía de una zona a la otra. La salud, es el problema principal para ella.

Es que los centros sanitarios de Venezuela afrontan una falta extrema de medicamentos esenciales y materiales básicos. No es posible realizar intervenciones quirúrgicas ni trasladar a enfermos entre diferentes municipios, porque las reservas de diésel apenas alcanzan para unas horas. Recursos crítico como analgésicos, antihipertensivos, antibióticos, sueros, sondas y gasas están ausentes de los inventarios.

“La política de (Donald) Trump está influyendo en que muchos prefieran no arriesgarse a irse a Estados Unidos”, explicó tiempo atrás a ese diario Valeria España, la directora de la División de Protección Social para Personas Migrantes del Ministerio de Desarrollo Social de Uruguay.

“La vida de muchos migrantes está en juego cuando en el proceso están involucradas las fuerzas militares”, agregó la jerarca del gobierno uruguayo. Consideró que un elemento clave para que más cubanos se queden en Uruguay es que el “tiempo de permanencia” hace que mejoren las “posibilidades para quedarse”.

Si se analiza el saldo migratorio con Venezuela, en 2025 hubo un punto de quiebre: por primera vez desde que hay un éxodo masivo más venezolanos se fueron de los que llegaron a Uruguay.Infobae.

FUENTE. AGENCIA IP