El exdiputado colorado Ulises Rolando Quintana Maldonado se presentó este lunes ante el Departamento de Judiciales de la Policía Nacional para ponerse a disposición de la Justicia, tras la orden de detención dictada en el marco del denominado caso Berilo.


Un día antes, Cabaña también se había entregado ante las autoridades luego de que el magistrado revocara las medidas sustitutivas de prisión que lo beneficiaban y ordenara su reclusión.

El juez fijó para el próximo 5 de marzo la audiencia preliminar, diligencia en la que se deberá resolver si la causa es elevada o no a juicio oral y público. Con el objetivo de garantizar la realización de esta audiencia que fue suspendida en 15 ocasiones el magistrado dejó sin efecto las medidas alternativas y dispuso la prisión preventiva de los procesados. La reclusión deberá cumplirse en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú o en otro establecimiento que determine el Ministerio de Justicia.

La audiencia preliminar está pendiente desde el 16 de mayo de 2022. Según el escrito judicial, la mayoría de las suspensiones se debieron a recursos de reposición y recusaciones planteadas por las defensas, que posteriormente fueron rechazadas por instancias superiores.

El juez Palacios sostuvo que el juzgado aplicó sanciones disciplinarias a abogados por incidentes considerados dilatorios e incluso dispuso audiencias separadas para avanzar con los acusados que no interpusieron recursos. Sin embargo, los planteamientos continuaron.

Cabaña fue detenido por primera vez el 8 de septiembre de 2018 y obtuvo la suspensión de su prisión preventiva el 7 de septiembre de 2023. Ulises Quintana había sido beneficiado con la suspensión de la prisión preventiva el 30 de octubre de 2020, mientras que Ríos accedió a la misma medida el 9 de octubre de 2024.

La acusación del Ministerio Público, presentada en septiembre de 2019 y ratificada en mayo de 2022, atribuye a Reinaldo Javier Cabaña los hechos de supuesta comercialización y tráfico internacional de drogas, asociación criminal y lavado de dinero.

En el caso de Ulises Quintana, la Fiscalía lo sindica por presunta asociación criminal en el marco de la ley de drogas y lavado de dinero proveniente del narcotráfico.

De acuerdo con la hipótesis fiscal, la organización liderada por Cabaña introducía cargamentos de cocaína provenientes de Perú o Bolivia, que ingresaban a Paraguay y eran trasladados al departamento de Alto Paraná para posteriormente ser enviados al Brasil.

Además, el Ministerio Público sostiene que Cabaña habría financiado la campaña política de Quintana, un elemento que constituye uno de los puntos centrales de la acusación dentro del caso Berilo.

Con la prisión preventiva nuevamente vigente, la causa entra en una etapa decisiva, a la espera de la audiencia preliminar que definirá si el proceso avanza a juicio oral y público.

FUENTE: EL NACIONAL