La institución lleva tranquilidad a productores de Itapúa y recuerda que la enfermedad puede prevenirse con la inmunización anual


La confirmación de un brote de rabia bovina en el departamento de Ñeembucú, que provocó la muerte de unos 30 vacunos, encendió la alerta sanitaria en el país. Ante esta situación, la Regional Encarnación del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) emitió recomendaciones para tranquilizar a los productores de Itapúa y reforzar las medidas preventivas.


Desde la institución explicaron que la rabia bovina es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso de los animales y constituye una zoonosis, ya que puede transmitirse a las personas mediante el contacto con la saliva de animales infectados. El principal transmisor en el ámbito rural es el murciélago hematófago, conocido como vampiro.


SENACSA recordó que la vacunación anual del ganado es la principal herramienta para prevenir la enfermedad y destacó que ya fueron activados los protocolos sanitarios y de bloqueo epidemiológico en la zona afectada para evitar la propagación del virus.


Asimismo, recomendó a los trabajadores rurales no manipular animales con síntomas compatibles con la enfermedad, evitar la faena o el consumo de carne de ejemplares sospechosos y comunicar de inmediato cualquier caso a las oficinas de SENACSA para la intervención de los técnicos especializados.