El sector agrícola volvió a ocupar un rol central en la dinámica de la economía paraguaya durante el 2025, en un contexto marcado por shocks climáticos que alternaron periodos de contracción con fases de recuperación parcial.
- 26/01/2026
- Por Edicion Prensa
El año pasado se tuvo una elevada dependencia del desempeño climático y de factores externos volvió a evidenciarse en la evolución productiva y exportadora del agro, particularmente en los cultivos de soja y maíz, que en conjunto representaron cerca del 83% del valor exportado de los productos primarios.
La perspectiva este año es que se presentan señales de recuperación condicionadas al comportamiento climático para el 2026. “De acuerdo con las proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Wasde), la producción de soja de Paraguay para la zafra 2025/2026 podría ubicarse en torno a los 11 millones de toneladas.
Esta proyección se sustenta en la recuperación de las lluvias hacia fines de 2025, que han contribuido favorablemente al periodo de siembra, distribuyéndose de forma adecuada en gran parte del territorio nacional”, destaca en su análisis de Puente Casa de Bolsa.
Argumenta que en el 2025, el maíz se consolidó como el principal factor de compensación dentro del sector. Las exportaciones alcanzaron aproximadamente USD 596,6 millones en 2025, lo que implicó un incremento interanual de 85,1% respecto a los USD 322,3 millones registrados en 2024. Su aporte resultó especialmente relevante durante el segundo semestre del año, cuando el conjunto de las exportaciones primarias mostraron una dinámica más moderada, permitiendo sostener el flujo exportador en un contexto de menor tracción agregada.
Este desempeño respondió a una combinación de factores productivos y de mercado. Según datos de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), la superficie sembrada de maíz se expandió hasta unas 874.000 hectáreas en la zafra 2025, lo que representó un aumento del 16% en relación con la campaña anterior. A ello se sumaron condiciones climáticas relativamente favorables durante el ciclo del cultivo, que permitieron alcanzar rendimientos adecuados, junto con una demanda externa que acompañó el mayor volumen disponible, según menciona el análisis.
En contraste, la soja registró un desempeño más moderado durante la zafra 2024/2025. La producción se ubicó en torno a 9,3 millones de toneladas, lo que implicó una caída interanual de 6,6%.
Dado que el área sembrada se mantuvo prácticamente estable en alrededor de 3,6 millones de hectáreas, la contracción productiva se explicó principalmente por una reducción en los rendimientos, asociada a condiciones climáticas menos favorables durante el periodo crítico del cultivo.
El rendimiento promedio descendió de 2.854 kg/ha en la zafra 2023/2024 a 2.571 kg/ha en la zafra 2024/2025.
La caída de la cotización del dólar en el segundo semestre también tuvo su impacto negativo en los ingresos obtenidos.
FUENTE: UH