El dolor y la indignación marcan hoy a una familia que atraviesa horas desgarradoras tras el violento accidente de tránsito ocurrido el domingo por la noche en el barrio San Isidro de Encarnación.
- 28/04/2026
- Por Edicion Prensa
Una adolescente permanece con muerte cerebral, mientras su madre lucha por sobrevivir con graves lesiones. En medio de esta tragedia, los familiares rompieron el silencio y exigen justicia.
En conversación con este medio, Martha Reyes, allegada a las víctimas, expresó con profunda impotencia que hasta el momento la conductora involucrada no se ha comunicado con la familia ni habría asumido responsabilidad alguna. “Estamos destrozados… lo único que pedimos es justicia. Que dé la cara y se haga cargo”, manifestó entre lágrimas.
El siniestro ocurrió alrededor de las 23:20 sobre la avenida Padre Juan Bock Winckel, cuando la motocicleta en la que viajaban María Ana Reyes, de 46 años, y su hija menor de edad, fue impactada frontalmente por un automóvil Toyota Funcargo, guiado por una mujer que, según la prueba de alcotest, conducía bajo los efectos del alcohol.
La fuerza del choque fue devastadora. Ambas víctimas salieron despedidas contra el asfalto, sufriendo heridas de extrema gravedad.
La adolescente fue diagnosticada con muerte cerebral, un cuadro irreversible que mantiene a la familia aferrada a un hilo de esperanza, mientras que su madre presenta múltiples fracturas y necesita con urgencia una cirugía con colocación de platino.
Los familiares aseguran que imágenes de circuito cerrado ya analizadas evidencian una grave imprudencia por parte de la conductora, lo que refuerza su reclamo de justicia. “No fue un accidente cualquiera, hubo irresponsabilidad”, sostienen.
Tras el hecho, la mujer fue aprehendida y quedó a disposición del Ministerio Público, enfrentando cargos por exposición al peligro en el tránsito terrestre y lesiones graves. Sin embargo, para la familia, esto no es suficiente.
Mientras tanto, la comunidad acompaña con consternación este caso que vuelve a poner en el centro del debate las consecuencias de conducir bajo los efectos del alcohol.
Una familia rota, dos vidas marcadas y un pedido que resuena con fuerza: justicia.