El histórico goleador albirrojo afirmó que espera que un joven talento supere su marca mundialista, convencido de que eso significaría una gran campaña de la selección paraguaya en la cita global.


Nelson Pipino Cuevas, el histórico delantero que se mantiene como el máximo goleador de la selección paraguaya en la historia de los mundiales, ha compartido su visión sobre la gran expectativa que rodea al equipo nacional ante el próximo desafío global.

Con la autoridad que le otorgan sus goles en las citas de 2002 y 2006, Cuevas destacó que participar en un Mundial representando a Paraguay es la máxima aspiración para cualquier futbolista, un sueño que nace en la infancia de cada niño paraguayo pero que muy pocos logran concretar debido a la alta exigencia del profesionalismo.

Para el exdelantero, el camino hacia esa meta no admite atajos, pues requiere una combinación innegociable de trabajo arduo, disciplina constante y un espíritu de sacrificio que debe complementarse con el talento natural y ese factor de suerte necesario en los grandes escenarios.

En un gesto de desprendimiento que resalta su compromiso con el país, Cuevas manifestó su profundo deseo que su récord personal sea superado en la próxima edición de la Copa del Mundo.

 Lejos de cualquier egoísmo deportivo, el ídolo albirrojo expresó que espera que algún joven talento le arrebate el podio como máximo artillero mundialista, ya que eso significaría que Paraguay está completando una campaña maravillosa y alcanzando instancias decisivas.

De esta manera, Pipino Cuevas no solo motiva a la nueva generación a través de su experiencia, sino que pone el éxito colectivo y la alegría del pueblo paraguayo por encima de sus propias estadísticas, confiando plenamente en que la selección tiene el potencial para volver a escribir páginas doradas en la historia del fútbol internacional.