Al exponer la piel a los rayos del sol para obtener el “color del verano”, no se puede hablar de un bronceado saludable.


El oscurecimiento de la piel también debe ser un signo de alerta, señaló la dermatóloga Estela Bertoni, quien además brindó una serie de consejos para proteger la piel en esta temporada, cuando es crucial usar el protector solar como aliado para prevenir quemaduras y una serie de enfermedades. 

“El bronceado no es saludable. La piel cuando se oscurece es como que está pidiendo ayuda. Se trata de un signo de alerta. Los pigmentos (la melanina) son un fotoprotector natural que tiene la piel. Con la agresión solar, la piel se oscurece para defenderse. Por eso, es un signo de alerta de que la piel está sufriendo un daño”, explicó la profesional médica a La Nación/Nación Media.

Para cuidar la piel en esta temporada, elegir un protector solar adecuado al tipo de piel es esencial. Según explicó la dermatóloga, actualmente existe una inmensa variedad de productos disponibles en el mercado. “La principal recomendación en este aspecto es utilizar un fotoprotector de amplio espectro, que proteja contra los rayos UVA y UVB. Para nuestro clima, debe tener un factor de protección de 50″, detalló.

Además de la elección correcta del bloqueador solar, la forma de aplicación es igualmente importante, alertó Bertoni. “Aunque poco se hable del tema, la periodicidad de aplicación es crucial. No es ponerse una vez antes de salir de la casa y ya queda protegida la piel por todo el día. Hay que reaplicarse cada dos horas, sobre todo si uno está expuesto o va a estar al aire libre varias horas”, resaltó.

Riesgos

La falta de protección adecuada para la piel no solo provoca quemaduras, sino también otros efectos a largo plazo más severos: desde la aparición de manchas y enfermedades autoinmunes hasta melanomas (cáncer de piel), enfatizó la dermatóloga.

“Hay muchas enfermedades que están durmiendo, como el lupus o el vitiligo, y cuando la persona empieza a tomar sol en forma inapropiada se activan o empeoran. Al igual que el desarrollo de estas enfermedades, otro de los efectos a largo plazo de no proteger la piel es el fotoenvejecimiento, que se da exposición inadecuada al sol. Se trata de un envejecimiento prematuro. Esta condición es tierra fértil para que se desarrollen los carcinomas”, recordó la doctora.


Fuente: La Nación