Pese al clima adverso, trabajadoras de Encarnación mantienen viva una tradición que sostiene a sus familias y acompaña el día a día de sus clientes.


A pesar de la intensa lluvia y las bajas temperaturas que marcaron este lunes feriado, las feriantes de la Avenida Japón de Encarnación volvieron a demostrar su fortaleza, compromiso y espíritu de lucha al mantenerse firmes en sus puestos de trabajo.

Desde las primeras horas de la mañana, las trabajadoras dijeron presente como cada día, listas para atender a sus clientes habituales y ofrecer una gran variedad de “yuyos” medicinales y aromáticos, especialmente buscados para preparar mate y aliviar los síntomas de cuadros gripales, muy frecuentes en esta temporada invernal.

Entre ellas se encuentran Fátima Prieto y Balbina Paniagua, quienes desde hace años se dedican a este noble oficio que, con esfuerzo y sacrificio, les permitió sacar adelante a sus familias y alcanzar importantes metas personales.

Ambas señalaron que, sin importar las condiciones climáticas, el compromiso con su trabajo sigue siendo una prioridad. Aseguraron que no pueden faltar, ya que sus clientes las esperan diariamente en busca de productos naturales y del trato cercano que caracteriza a estas trabajadoras.

Con una sonrisa constante y una calidez que desafía el frío, las feriantes de la Avenida Japón se convierten en ejemplo de perseverancia y dedicación. Su labor no solo representa una fuente de sustento económico, sino también una tradición profundamente arraigada en la cultura local.

Una vez más, estas mujeres demostraron que las ganas de salir adelante son más fuertes que cualquier adversidad climática. Su presencia diaria refleja el valor del trabajo honesto y el esfuerzo incansable de quienes luchan por sus sueños.