Datos del Instituto Nacional de Estadística revelan que las mujeres en Paraguay tienen mayor educación que los hombres, pero enfrentan brechas salariales y barreras laborales.
- 07/03/2026
- Por Edicion Prensa
El empleo femenino en el territorio nacional muestra avances en participación laboral y educación, pero mantiene una marcada desigualdad salarial. Datos recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que las mujeres tienen más años de estudio que los hombres. Sin embargo, continúan recibiendo ingresos significativamente menores en el mercado laboral.
Las cifras fueron presentadas en el marco del Día Internacional de la Mujer a través de la Encuesta Permanente de Hogares Continua 2025. El informe describe una participación importante de las mujeres en la economía, aunque con limitaciones estructurales que afectan su acceso a ingresos y condiciones laborales equitativas.
Actualmente, la tasa de ocupación femenina en Paraguay alcanza al 61% de las mujeres de 15 años y más. Esto representa más de 1 millón de mujeres insertas en la fuerza laboral. A pesar de esta presencia, persiste una amplia brecha salarial entre hombres y mujeres.
Según el informe del Instituto Nacional de Estadística, las mujeres en Paraguay ganan en promedio cerca de 27% menos que los hombres. Mientras el ingreso medio masculino ronda los G. 3.815.000, el ingreso promedio femenino se sitúa alrededor de G. 2.772.000.
La diferencia ocurre incluso cuando el nivel educativo de las mujeres es ligeramente mayor. En promedio, las paraguayas registran más de 10 años de estudio, mientras que los hombres tienen un promedio levemente inferior.
El director del INE, Iván Ojeda, explicó que uno de los factores centrales es la carga del trabajo doméstico no remunerado. Esa responsabilidad reduce el tiempo disponible para el empleo formal y limita el acceso a puestos mejor remunerados. Según señaló, “están más ocupadas, pero lo hacen en trabajos no remunerados”.
La estructura del empleo también muestra diferencias en la forma de inserción laboral femenina. Una parte importante de las mujeres se desempeña en el sector privado, donde alrededor del 31% trabaja como empleada u obrera.
Otra proporción relevante corresponde al trabajo independiente. Cerca del 30% desarrolla actividades por cuenta propia, muchas veces dentro del sector informal de la economía. Esta modalidad suele ofrecer menor estabilidad y menor acceso a protección social.
El empleo doméstico también sigue siendo un componente importante del trabajo femenino. Aproximadamente el 16% de las mujeres ocupadas trabaja en este sector. Además, cerca del 7% participa como trabajadora familiar no remunerada.
A estas condiciones laborales se suma otro desafío estructural. El Ministerio Público informó que entre 2021 y 2025 se registraron más de 172.000 denuncias por violencia familiar. El 76% de las víctimas fueron mujeres. El año 2025 cerró con 38.384 denuncias, la cifra más alta del periodo.
La ministra de la Mujer, Alicia Pomata, advirtió que el avance económico requiere condiciones de igualdad. “Es imposible avanzar si la mitad de la población no camina con las mismas oportunidades”, expresó.
Fuente: ABC Color/RDN