Una doñita está en medio de un feroz lío familiar en San Pedro y todo aparentemente por la tarjeta con la que cobra su pensión. La nieta terminó en el hospital y su hijo denunciado.


Lo que tuvo que ser un domingo feliz con el reencuentro de una familia que estaba pasando por un mal momento, en la compañía Yatebo de San Pedro, terminó a los golpes, gritos y con una denuncia en la comisaría. Liz Noelia Rejala (30) cuenta que no soportó la situación y se fue directo a la comisaría para denunciar a su propio tío, Enrique Rejala, quien siempre se mantuvo alejado de la familia, afirmó. 

Según la joven, ella y su mamá solo querían visitar a su abuelita, doña Leopoldina (85), a quien no veían hace meses (desde noviembre del año pasado), pero al llegar a la casa del tío se encontraron con lo impensado. 


Lo que pasó Liz relató que el domingo pasado, cuando llegó con su mamá Petronila, Enrique salió con una actitud de “pocos amigos” y, según el acta policial, ahí mismo comenzaron los golpes.

“Me salió con una actitud violenta, maltratándonos verbalmente y ahí me propinó golpes de puño en la cara, me empujó y me echó al suelo”, declaró a la Policía. La joven terminó en el Hospital Regional de San Pedro para hacerse el diagnóstico médico, porque el “recuerdito” que le dejó el tío fue directo a su cara y quedó “evidencia”. Por la plata baila... Pero, ¿por qué tanto odio? 

Detrás de este sarambi había sido hay un tema económico: la tarjeta de pensión de viuda de la abuela. Ella es heredera de la jubilación de un expolicía fallecido. 

La joven dijo que cuidó a su abuela durante casi toda su vida y que los tíos aparecieron de la nada para llevarle y, de paso, querían la tarjeta de cobro. 

Al principio, les dijeron gua’u que máximo la mitad nomás necesitaban de la pensión y que ellos, los hijos de doña Leo, iban a completar lo que faltaba. Pero cuando llegó el momento del cobro, fueron al banco y se encontraron con la realidad. Ahí les informaron que el plástico fue cancelado y que sacaron uno nuevo. 

¿Quién fue? Según la mujer, fue su tío Enrique, quien ahora tendría la tarjeta en su poder. Triste Navidad “Pasamos de lo peor Navidad y Año Nuevo porque no podíamos verle a la abuela”, lamentó Liz, quien asegura que su mamá ya está entrando en depresión por no poder ver ni abrazar a su mami, hace más de seis meses porque no le permiten. El caso ya está bajo investigación de la Fiscalía.