El director de Protección y Conservación, Carlos Monge, urgió a actualizar la ley de arbolado e inventariar las plantas de Asunción.


El director de Protección y Conservación de la Biodiversidad del MADES, Carlos Monge, advirtió este miércoles que hasta un 60% de los árboles urbanos sufren deterioro en Asunción. La autoridad ambiental, señaló la urgencia de aplicar criterios científicos en la gestión del arbolado público.

La aplicación de la ley de arbolado urbano, aprobada en el año 2013 requiere ajustes normativos para fortalecer las capacidades de fiscalización local según las declaraciones compartidas en el espacio El programa ese por La Tribu 650 AM. La planificación de la infraestructura urbana, demanda la elaboración urgente de censos forestales para identificar especies en estado de pudrición avanzada. Las intervenciones en los gobiernos locales, deben priorizar la remoción preventiva de ejemplares que representen un peligro inminente para los transeúntes.

Los mecanismos de articulación institucional, entre el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) y los municipios buscan catalogar los árboles monumentales y protegidos. Las ordenanzas ambientales vigentes, entregan a las administraciones municipales la responsabilidad directa de administrar y podar las plantas dentro de su trazado. El fortalecimiento de las direcciones ambientales, resulta fundamental para evitar conflictos sociales derivados del retiro de ejemplares añosos o dañados.

La cultivación de plantas exóticas, como palmeras reales o eucaliptos incrementa el riesgo de caída durante tormentas con vientos fuertes. La falta de enraizamiento profundo, en suelos urbanos provoca la pérdida de estabilidad en especies ornamentales no adaptadas al clima local. Las aves silvestres de la capital, como los guacamayos prefieren nidificar en troncos blandos de palmeras exóticas que terminan debilitando la estructura vegetal.

Las normativas de conservación internacional, protegen a especies nativas emblemáticas como el lapacho frente a podas o mallas de extracción no autorizadas. Los mecanismos de fiscalización biológica, exigen permisos previos para intervenir ejemplares resguardados por el marco de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). La promoción de la educación ambiental, busca incentivar la reforestación urbana utilizando exclusivamente especies autóctonas del ecosistema paraguayo.

Los reportes de daños materiales, aumentan exponencialmente cuando los vientos de las tormentas superan ráfagas de 60 a 80 km/h en el departamento Central. Los traumatismos físicos intencionales, como macheteados o mutilaciones ahondan el deterioro biológico y aceleran la pudrición interna del tronco. Las denuncias de comisiones vecinales, alertan sobre la pérdida de sustentabilidad en árboles centenarios ubicados en paseos centrales y avenidas principales.

La resistencia de las especies nativas, observada en la Región Occidental demuestra las ventajas de priorizar la vegetación autóctona en los proyectos urbanísticos. La adaptabilidad de la flora local, reduce drásticamente los accidentes provocados por el colapso de ramas pesadas o la caída total del arbolado. La asistencia técnica especializada, permanecerá a disposición de los intendentes municipales para estructurar planes de mitigación del riesgo ambiental bajo la supervisión de Carlos Monge.

FUENTE: LA TRIBUNA