Cámaras y testimonios permitieron identificar a dos estudiantes de 17 años tras un grafiti con amenaza hallado en el baño de varones de un colegio de Lambaré.
- 13/05/2026
- Por Edicion Prensa
La amenaza de tiroteo en colegio de Lambaré ya derivó en las primeras imputaciones del Ministerio Público. El fiscal Eugenio Ocampos imputó este 12 de mayo a dos adolescentes de 17 años, estudiantes de una misma institución educativa, por el ilícito de amenaza de hecho punible, previsto en el artículo 235 del Código Penal.
El caso se originó tras el hallazgo de un grafiti en el sanitario de varones del colegio. La inscripción, hecha con pincel negro, decía: “Tiroteo 06/05/2026”. La denuncia fue presentada por las autoridades educativas y activó diligencias fiscales, policiales y técnicas. El hecho importa porque marca el primer avance penal en casos de este tipo, más allá de medidas disciplinarias internas.
Tras recibir la denuncia, el fiscal Ocampos ordenó varias diligencias para identificar a los presuntos responsables. Las cámaras de circuito cerrado y los testimonios de otros alumnos permitieron ubicar a los dos involucrados. Ambos son adolescentes, por lo que el proceso quedó bajo competencia del Juzgado Penal de Adolescencia.
El representante del Ministerio Público solicitó al juzgado, a cargo de Carlos Vera, la aplicación de medidas provisorias para los dos estudiantes. El pedido busca evitar que el proceso frustre la educación de los adolescentes. La causa queda así en el ámbito penal juvenil, con intervención judicial y seguimiento fiscal.
De acuerdo con la investigación, el hecho fue comunicado el 4 de mayo, cerca de las 21:14. La profesora guía informó a la directora sobre el grafiti encontrado en el baño de varones. Ante la gravedad del mensaje, la institución activó de inmediato el Protocolo de Seguridad del Ministerio de Educación y Ciencias, establecido por la Resolución N° 183/2023.
La activación del protocolo incluyó la convocatoria de una especialista para revisar el sistema de circuito cerrado del pasillo cercano a los sanitarios. Luego se pidió presencia policial mediante el Sistema 911. La directora también formalizó la denuncia ante la Comisaría 7.ª Central de Ñemby. El objetivo fue coordinar resguardo preventivo e identificar a los responsables.
El 5 de mayo, tras analizar las filmaciones y recoger testimonios de estudiantes, se identificó a los presuntos autores. Luego se notificó a sus responsables legales y comenzaron los actos investigativos. Según el material fiscal, esta es la primera vez que una amenaza de estas características en colegios avanza hacia persecución penal formal.
Fuente: ABC Color