Recomiendan evitar gastos impulsivos y priorizar el pago total para prevenir el sobreendeudamiento familiar.
- 17/01/2026
- Por Edicion Prensa
Ante el panorama financiero actual, especialistas en economía familiar difundieron una serie de recomendaciones orientadas a promover el uso responsable de las tarjetas de crédito, alertando sobre los riesgos que implica un manejo impulsivo de este instrumento financiero. Según los expertos, una de las principales causas del endeudamiento excesivo radica en la percepción errónea de la tarjeta como una extensión del salario mensual, cuando en realidad debe ser considerada únicamente como una herramienta de pago.
Los analistas advierten que una administración inadecuada del crédito no solo reduce la capacidad de ahorro de las familias, sino que también puede derivar en un ciclo de deudas difícil de revertir. Esta situación impacta de manera directa en la calificación crediticia de los usuarios dentro del sistema financiero nacional, limitando el acceso futuro a préstamos y otros servicios bancarios.
Entre las recomendaciones más relevantes, los especialistas hacen especial énfasis en evitar el pago mínimo mensual. Si bien esta opción puede representar un alivio temporal, explican que genera una acumulación constante de intereses que incrementa significativamente el saldo adeudado, prolongando la deuda en el tiempo. En contrapartida, sugieren realizar el pago total del extracto antes de la fecha de vencimiento para evitar cargos adicionales.
Asimismo, se aconseja utilizar la tarjeta de crédito únicamente para compras planificadas o para inversiones que aporten beneficios a largo plazo, evitando gastos innecesarios o impulsivos. El control periódico de los movimientos bancarios, la revisión detallada de los resúmenes y el conocimiento de las tasas de interés vigentes son prácticas fundamentales para una gestión financiera saludable.
Finalmente, los expertos coinciden en que adoptar hábitos responsables en el uso del crédito permite aprovechar las ventajas que ofrece el sistema financiero sin comprometer la estabilidad económica personal y familiar, contribuyendo a una planificación más segura y sostenible de los recursos.