La emblemática Plaza de Armas y la Costanera registran un constante flujo de familias paraguayas y turistas extranjeros que eligen la capital de Itapúa.


En estos días santos, la ciudad de Encarnación se ratifica una vez más como uno de los destinos predilectos para el descanso y la fe. La emblemática Plaza de Armas se ha consolidado en estas fechas como el principal punto de encuentro y referencia para los cientos de visitantes que llegan a la capital del verano.

Desde tempranas horas, este pulmón verde registra un movimiento incesante de personas. En su gran mayoría se trata de familias provenientes de diversos puntos del interior del país que utilizan el espacio como base de descanso antes de iniciar sus recorridos por los atractivos turísticos que ofrece la ciudad. La presencia de personas que visitan la localidad por primera vez es altamente notoria.

Testimonios y proyección

Entre los numerosos visitantes, una familia llegada desde la ciudad de Lambaré comentó que eligió la plaza como su primera parada estratégica. Los mismos destacaron las visibles mejoras en el entorno urbano y valoraron los trabajos de readecuación que se llevan adelante en sitios icónicos como el Parque Japonés.

Por otro lado, el movimiento económico y cultural también se ve enriquecido por la notable presencia de turistas extranjeros. Tanto la plaza como la concurrida Costanera muestran una dinámica constante que beneficia al comercio y a la gastronomía del centro urbano.

Las autoridades locales y los operadores turísticos prevén que esta importante afluencia de personas se mantenga e incluso se incremente hacia el fin de semana, coincidiendo con las principales celebraciones litúrgicas y el pico más alto del turismo interno.