El director de la Policía de Tránsito Municipal, Hugo Servián, atribuyó gran parte de los siniestros al factor humano y llamó a reforzar la educación vial y la responsabilidad al volante.


Encarnación registra alrededor de 1.000 accidentes de tránsito por año desde el periodo posterior a la pandemia, de acuerdo con los datos y la experiencia expuestos por el director de la Policía de Tránsito Municipal, inspector Hugo Servián.

El responsable del área de tránsito señaló que la elevada cantidad de siniestros representa una preocupación permanente para la ciudad y consideró necesario fortalecer las acciones de prevención, principalmente mediante la educación vial y una mayor responsabilidad por parte de los conductores.

Servián cuenta con 31 años de servicio y durante 18 años estuvo vinculado al área de accidentología vial, experiencia que le permitió identificar al factor humano como uno de los principales elementos que intervienen en los accidentes registrados en la vía pública.

Entre las conductas que con mayor frecuencia pueden derivar en siniestros mencionó la imprudencia, el exceso de velocidad, la falta de atención, las maniobras imprevistas y el incumplimiento de las normas de tránsito.

A estas situaciones se suma el uso del teléfono celular mientras se conduce, una práctica que genera distracción y reduce la capacidad de reacción ante situaciones imprevistas en el tránsito.

El director de la Policía de Tránsito Municipal insistió en que la prevención no debe limitarse a los controles en las calles, sino que debe estar acompañada de una formación permanente en materia de seguridad vial.

En ese sentido, planteó la importancia de fortalecer la educación vial desde la etapa escolar, de manera a generar conciencia sobre el respeto de las normas y el cuidado de todos los usuarios de la vía pública.

Servián recordó que la Municipalidad de Encarnación realiza evaluaciones teóricas y prácticas como parte del proceso para otorgar las licencias de conducir. Sin embargo, consideró que también es fundamental que cada persona asuma la responsabilidad de aplicar en las calles los conocimientos adquiridos.

“Los accidentes pueden ocurrir fácilmente, pero también podemos evitarlos si todos ponemos de nuestra parte”, sostuvo el funcionario.