La Policía Municipal de Tránsito refuerza los operativos de control en toda la ciudad para garantizar la seguridad vial, sancionando tanto el uso de escapes ruidosos como otras faltas administrativas.


La Dirección de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) de Encarnación ha iniciado un operativo sostenido para erradicar el uso indebido de los denominados “roncadores” en automóviles y motocicletas. Las autoridades reiteran que estos dispositivos, que aumentan significativamente el nivel sonoro de los rodados, están diseñados exclusivamente para competencias deportivas y no cuentan con habilitación para su uso en la vía pública, donde representan una perturbación a la paz ciudadana y una infracción a las normas de tránsito vigentes.

El inspector general Francisco Díaz, subdirector de la institución, enfatizó la firme postura del municipio al respecto. “Es importante que la ciudadanía esté informada para evitar inconvenientes y sanciones inesperadas”, señaló, confirmando que se están retirando de circulación diariamente los rodados que presentan estas modificaciones no autorizadas en sus sistemas de escape.

La intensificación de estos controles quedó en evidencia durante la reciente jornada del fin de semana. Entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, se desplegaron puntos de verificación aleatorios en distintos sectores estratégicos de la ciudad. El resultado de estas intervenciones no solo permitió identificar vehículos con escapes modificados, sino que también detectó diversas faltas administrativas y varios casos de conductores que arrojaron resultado positivo en las pruebas de alcotest.

A pesar de encontrarse fuera de la temporada alta turística, desde la PMT recalcan que los operativos se mantienen de manera constante. El objetivo principal es garantizar la seguridad vial, reducir la siniestralidad y asegurar que todos los conductores cumplan con las reglas vigentes. Finalmente, la institución instó a la población a evitar realizar modificaciones técnicas prohibidas en sus vehículos, recordando que el respeto a las normativas es fundamental para construir una circulación más segura y ordenada.