Este fin de semana se esperan récord de calor en gran parte del país. Las temperaturas máximas que los entre 34 y 39°C tanto en la región Oriental como en la Occidental, sin descartar valores puntualmente superiores.
- 06/02/2026
- Por Edicion Prensa
Las temperaturas extremas que persisten incluso durante la noche impiden el descanso adecuado y pueden provocar desde malestares leves hasta cuadros graves de deshidratación y golpe de calor. Especialistas advierten sobre síntomas que requieren atención inmediata, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades de base.
El calor extremo que atraviesa Paraguay no solo se siente durante el día, sino que se prolonga durante la noche, afectando directamente la capacidad del cuerpo para descansar y recuperarse. Cuando las temperaturas mínimas se mantienen elevadas, el organismo no logra regular adecuadamente su temperatura interna, generando un estrés físico continuo.
Uno de los primeros efectos es la alteración del sueño. Dormir mal, con despertares frecuentes y sudoración excesiva, impacta en el sistema cardiovascular y en el rendimiento físico y mental del día siguiente. A esto se suman síntomas como cansancio extremo, dolor de cabeza y sensación de agotamiento persistente.
Los especialistas advierten que hay señales de alerta que no deben ignorarse, como mareos, náuseas, vómitos, taquicardia, confusión, calambres musculares y disminución de la sudoración, incluso con altas temperaturas. Estos signos pueden indicar un cuadro de deshidratación severa o un golpe de calor, que requiere atención médica urgente.
Los grupos más vulnerables siguen siendo los niños pequeños, los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas, como hipertensión, diabetes o afecciones cardíacas. En estos casos, el calor puede agravar cuadros preexistentes y acelerar descompensaciones.
Para mitigar los efectos del calor, los médicos recomiendan hidratación constante, evitar la exposición solar en horas pico, consumir comidas livianas y usar ropa clara y liviana. Durante la noche, ventilar los ambientes, duchas tibias y reducir el uso de dispositivos electrónicos también ayudan a conciliar mejor el descanso.
En un contexto de temperaturas extremas sostenidas, escuchar al cuerpo y actuar a tiempo puede marcar la diferencia. El calor no es solo una incomodidad pasajera: puede convertirse en un riesgo real para la salud si se subestiman sus efectos.
FUENTE: EL NACIONAL