Para los investigadores de la Policía Nacional, la gavilla se estaba reagrupando presumiblemente para perpetrar un nuevo atraco contra una entidad financiera ubicada en Ciudad del Este.
- 14/03/2026
- Por Edicion Prensa
Tras varios allanamientos y detenciones, la Fiscalía presentó imputación por hurto agravado en banda a cinco sospechosos de integrar una gavilla que habría perpetrado el ataque con explosivos y posterior hurto a la sucursal de Sudameris Bank en la localidad de Naranjal.
La Policía refirió que la banda se estaría reagrupando para cometer otro golpe en Ciudad del Este, con relación a los aprehendidos; no obstante, los antecedentes revelan que algunos fueron procesados por el asalto a Bancoop registrado en noviembre del 2024.
Durante los procedimientos fueron detenidos Diosnel Benítez Centurión, alias Lunar; César Antonio Ramírez Roa, alias Lagarto; Aldo Ramón Martínez Pintos, Wilson Osmar Garcete Ávalos y Carlos César Vigo.
La agente fiscal María del Carmen Meza presentó imputación contra varios de los detenidos tras los allanamientos simultáneos realizados ayer en los departamentos de Caazapá, Itapúa y Alto Paraná, y, además, solicitó la captura de otros presuntos integrantes del grupo criminal.
ORDEN DE CAPTURA. Las órdenes de captura fueron dictados en contra de Hugo Ricardo Quiñónez Vera, Kaio César Bonotto Cavalcante, César Antonio Ramírez Roa, Homero José Cibils Ramírez y Diosnel Benítez Centurión. Además de Jorge Ariel Fernández Ferreira, Anacleto Benítez Brítez, Aldo Ramón Martínez Pintos y Gabriel Antonio Martínez Ayala.
Asimismo, tras la imputación, la agente pidió seis meses para buscar las pruebas que incriminen a los detenidos.
Agentes de la Dirección de Investigación de Hechos Punibles, encabezada por el comisario Javier Flores, y del Departamento de Ciudad del Este, acompañaron a la fiscala Meza de Iruña para los procedimientos, además de otros fiscales.
De acuerdo con la investigación, los sospechosos habrían conformado una gavilla dedicada a asaltos a entidades financieras y que estaría vinculada al millonario hurto perpetrado contra la sucursal del banco en Naranjal, donde los delincuentes utilizaron explosivos para acceder a la bóveda.
En los distintos procedimientos también se incautaron armas de fuego, vehículos, teléfonos celulares, un dron, dispositivos electrónicos y documentos considerados de interés investigativo. Entre los vehículos se halla una camioneta de la marca Toyota, modelo Fortuner, con signos de adulteración, según la Policía.
EL ATRACO. El hurto se registró en la madrugada del jueves, de marzo, cuando 3 a 5 desconocidos llegaron en dos vehículos hasta la sucursal bancaria y destruyeron con explosivos la bóveda. Los marginales habrían llevado cerca de G. 1.000 millones.
Tres vehículos fueron abandonados en la huida que se produjo hacia el río Yñaro, límite con Caazapá. En el robo anterior, también los marginales huyeron hacia la misma zona.
Los investigadores presumen que se trataría de la misma banda que asaltó Bancoop de Naranjal hace 1 año y 3 meses, con el mismo modus operandi. También, a la misma gavilla se le atribuye otros 10 hechos punibles, teniendo en cuenta que se utilizaron al menos dos armas de guerra en todos los casos, referentes a asalto a bancos, transportadora de caudales y encomiendas.
EXTORSIÓN. Diosnel Benítez Centurión señaló que tiene pruebas de que no estuvo en el asalto, en el momento en que ocurrió el crimen, aduciendo que hay filmaciones de circuito cerrado de su vivienda.
Refirió que desde que denunció por extorsión a dos policías de la subcomisaría Nueva Jerusalén, cuando le habían capturado a su entonces ayudante, Wilson Omar Garcete Ávalos, se inició una persecución por parte de los agentes policiales en su contra. El hombre había denunciado públicamente a un grupo de policías por implantar droga a Garcete Ávalos, durante un control policial sobre la ruta PY06. Según su versión, los agentes pidieron dinero para liberarlo y como no hubo un acuerdo, enviaron el caso a la Fiscalía.
FUENTE: UH