Comentó que él suele nomás luego bromear así y que le dice “mita’i” hasta a su secretario de 40 años.


Tras su expulsión del Congreso, envuelto en el escándalo por uso indebido de influencias y la filtración de un audio que lo salpica en un presunto caso de abuso sexual de menores, Javier “Chaqueñito” Vera rompió el silencio en una emisora capitalina. 

Con una mezcla de defensa, desconcierto y enojo dijo que su prioridad es una sola: “limpiar su imagen”, aunque admite que ya está “por el piso”. Aseguró no guardar rencor hacia sus excolegas y lanzó una frase tajante para defenderse: “yo no soy pedófilo”. 

Sin embargo, reconoció que ni siquiera tiene claro el origen de la acusación. “Estoy buscando a quien supuestamente le mandé esto”, afirmó, prometiendo que si lo encuentra saldrá a aclararlo todo. En su relato, se siente víctima de un juicio anticipado. “No sé por qué me crucificaron antes de Jesús. A mí me crucificaron un lunes. Igual que le crucificaron a Jesús al pedo, a mí me crucificaron al pedo también”, ironizó, comparando su situación con una condena adelantada. 

Chaqueñito intentó explicar el contexto del audio, señalando que suele utilizar ciertas expresiones en tono de broma. Incluso comentó, con cierta torpeza, que acostumbra usar términos coloquiales como “mita’i” con personas cercanas, lo que, según él, pudo haber sido malinterpretado.

“Esa frase suelo usar con algunos amigos en la política, pero me asusta. Yo hasta a mi secretario de 40 años me refiero a mita’i, tengo que buscar con quién caraj* bromeé con eso”, expresó. El exsenador también denunció que desde enero viene siendo víctima de chantajes. Según su versión, nunca envió el audio a nadie. Sobre el tal Rodolfo Acosta, lo presionaba no le pedía dinero, sino su renuncia, bajo constantes amenazas. 

Contó que averiguó a nombre de quién estaba el número que le estaba amenazando con ayuda de la policía. “¿Qué lo qué querés Rodolfo Acosta?, le dije. Y ahí me contestó: ¿Cómo sabés mi nombre? Y me bloqueó”, he’i el exsenador. Dijo al equipo de Monumental 1080 AM que no tiene problemas en entregar su teléfono para peritaje y asegura que no encontrarán nada comprometedor. 

También planteó una teoría sobre el origen del material: sostuvo que el audio habría sido montado sobre imágenes suyas de la época en que era influencer, cuando solía publicar fotos sin remera. “Yo escuché el audio y me asusté”, confesó. Entre justificaciones, reconoció que tiene un estilo de humor “pesado”, aunque ahora dice que revisará su conducta. Comentó que ya cuenta con asesoría legal, aunque curiosamente su abogado se encuentra en el Chaco. No dejó pasar la oportunidad para apuntar contra Miguel Godoy, a quien acusó de “escracharlo” constantemente y de tenerle animadversión. 

Sobre su salida del Senado, sostuvo que renunciar habría sido interpretado como una admisión de culpa. También dejó entrever cierta decepción con el ambiente político: “en el Senado no existe la amistad”, disparó, revelando que ni siquiera siguió la sesión en la que se definió su destino, esperando simplemente el resultado. 

Ahora, fuera del poder, dice que piensa reinventarse. Habla de emprender en el rubro gastronómico, con la idea de montar un comedor junto a amigos. 

Mientras tanto, admite que atravesará un mes complicado antes de decidir en qué invertir sus ahorros. Reflexionó que tal vez desaprovechó la oportunidad de su vida. Pero insiste en que su objetivo sigue siendo el mismo desde el primer momento: limpiar su nombre. Reconoció un error que —según él— pudo haber cambiado el rumbo de los hechos: no haber cambiado de número ni de amistades a tiempo.


Fuente: EXTRA