Una escuela de samba realiza un homenaje en vida al presidente de Brasil, Lula da Silva, quien buscará un nuevo mandato en octubre. La oposición denuncia que el tributo es un acto electoral.


Río de Janeiro inició este domingo tres días de desfiles de carnaval con un homenaje a Lula da Silva, un evento tachado por la oposición de propaganda electoral en un año en que el presidente buscará la reelección.

Los desfiles de las 12 principales “escolas” de samba –una feroz competencia con carrozas gigantes, percusión y reinas de samba ligeras de ropa– son el plato fuerte del carnaval de Río.

Cada escuela elige cada año un tema, a menudo vinculado al legado afrobrasileño de Brasil o a temas sociales o culturales. 

La escuela Académicos de Niterói, la primera en desfilar, ha decidido homenajear a Lula, la primera vez que un presidente en ejercicio es objeto de un tributo en la famosa avenida del Sambódromo.

Los ensayos públicos del espectáculo encendieron la controversia al mostrar en una pantalla imágenes burlonas del ex presidente Jair Bolsonaro.

UN ACTO DE CAMPAÑA. La oposición denunció el desfile como equivalente a un acto de campaña meses antes de que la oficial comience en agosto, y exigió que se recortara la financiación pública a la escola de samba.

Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato en las elecciones de octubre. El ultraderechista Bolsonaro ha ungido a su hijo mayor, Flávio, actual senador, como su heredero político y candidato presidencial.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) rechazó por unanimidad el jueves las solicitudes presentadas por dos partidos de oposición para impedir que Académicos de Niterói –ciudad vecina de Río– desfile al considerar que el espectáculo constituye una “campaña electoral anticipada”.

La corte advirtió que podría investigar irregularidades después del espectáculo.

“En este momento no hay pruebas concretas de campaña electoral anticipada ni circunstancias que nos permitan afirmar con seguridad que se produjeron irregularidades”, falló la magistrada Estela Aranha, según un comunicado.

Miembros del tribunal advirtieron que no estaban dando a nadie “luz verde”, que el caso sigue en curso y que se ha notificado al fiscal general.

Ante el clima de preocupación, la Presidencia brasileña advirtió el viernes en un comunicado a los funcionarios que asistirán a eventos de carnaval que “se abstengan de hacer declaraciones que puedan caracterizarse como propaganda electoral anticipada”.

El Partido de los Trabajadores de Luiz Inácio Lula da Silva emitió el sábado directrices para evitar ropa, pancartas, consignas de campaña o “expresiones que constituyan ofensas a los opositores”.

El desfile, con alrededor de 3.000 personas, presenta diferentes escenas de la vida de Lula, desde sus humildes comienzos en el noreste de Brasil hasta su tiempo como obrero y líder sindical. La samba que acompaña corea “Olé, olé, olé, olá; ¡Lula, Lula!”, y proclama “sin amnistía”.

Esta última frase es una referencia a los esfuerzos de los partidarios de Jair Bolsonaro por conseguir la suspensión de su pena de 27 años de prisión que cumple por intento de golpe de Estado.

FUENTE: UH