El Tribunal de Villarrica dictó la pena máxima solicitada tras demostrarse que el agresor aprovechó la convivencia para violentar a la menor de 10 años.
El Tribunal de Sentencia aplicó la sanción de ocho años de cárcel, tras comprobarse la responsabilidad del joven en un violento asalto y violación ocurrido en 2020.
La Fiscalía probó reiterados hechos de violencia ocurridos durante años, respaldados por pericias, testimonios y pruebas en Cámara Gesell.
Las juezas del Tribunal valoraron los informes del Ministerio Público que confirmaron los reiterados abusos ocurridos en el interior de la vivienda familiar.
El hombre no registró a sus hijos, los desnutrió, encerró a su pareja y mantuvo secuestrada a la menor en Guarambaré.