Profesional destaca inserción casi inmediata, pero insiste en la importancia de la vocación y la formación de calidad.


Por el Día Mundial del Veterinario, el médico veterinario Felipe Viedma puso especial énfasis en uno de los puntos más relevantes para los jóvenes: la educación y la rápida inserción laboral en el sector.

Con más de 22 años de experiencia como docente en la Universidad Nacional de Itapúa, el profesional aseguró que la carrera veterinaria ofrece una salida laboral prácticamente inmediata. “Un veterinario bien formado tiene trabajo al día siguiente de graduarse”, afirmó, evidenciando la alta demanda de profesionales en el país.

Viedma explicó que este escenario se debe al crecimiento constante de áreas como la producción animal, la sanidad y el desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas al sector. Sin embargo, fue claro en marcar una diferencia clave: no basta con obtener el título, sino que la calidad de la formación y la experiencia práctica son determinantes.

En esa línea, instó a los jóvenes a no elegir la carrera únicamente por una cuestión económica. Según indicó, el verdadero éxito profesional está ligado a la vocación y a la especialización. Entre las áreas con mayor proyección mencionó la producción bovina, porcina y caprina, así como la clínica veterinaria de alta complejidad, un campo en crecimiento que exige capacitación constante.

Además, advirtió que aún falta mayor orientación vocacional en los colegios, ya que muchos estudiantes no tienen claridad sobre las oportunidades que ofrece esta profesión. Por ello, insistió en la necesidad de brindar más información para que los jóvenes puedan tomar decisiones más acertadas sobre su futuro.

De esta manera, la veterinaria se posiciona no solo como una carrera con alta empleabilidad, sino también como un campo que exige compromiso, especialización y una formación sólida para responder a los desafíos actuales.