Con 78 años, sale de lunes a sábado a vender chipa y cocido con leche, ganándose el cariño de vecinos y clientes por su constancia y amabilidad.


Un claro ejemplo de esfuerzo y dedicación es el de don Anuncio Funes, de 78 años, quien de lunes a sábado sale a trabajar vendiendo chipa con cocido con leche en la ciudad de Encarnación.

 A pesar de su edad, don Anuncio demuestra que las ganas de trabajar y salir adelante no tienen límites.

Cada madrugada, desde las 5:00 hasta las 9:00 horas, recorre a pie un trayecto que inicia en las inmediaciones del Campo Santo Cementerio, sobre la avenida Caballero y Juan León Mallorquín, y se extiende hasta la Feria Municipal.

Con su canasta de chipa impecablemente presentada y su termo con cocido con leche caliente, ofrece su producto a transeúntes y trabajadores que comienzan su jornada.

Don Anuncio reside en el distrito de Cambyretá y, con lo recaudado en la venta diaria, logra cubrir sus gastos cotidianos y complementar sus ingresos.

Además, es beneficiario del subsidio de la tercera edad, lo que le permite sostenerse con mayor tranquilidad, aunque asegura que el trabajo le da dignidad y lo mantiene activo.

Su historia es un ejemplo de perseverancia y compromiso, y refleja la realidad de muchos adultos mayores que, lejos de rendirse, siguen apostando al trabajo honrado. Vecinos y clientes habituales destacan su amabilidad y constancia, convirtiéndolo en una figura conocida y apreciada en la zona.