María Sofía Amarilla es una joven oriunda del Distrito de Capitán Meza, quien el día de ayer lunes 06 de septiembre presentó la defensa de su Trabajo Final de Grado con calificación cinco felicitado en la Universidad.


María Sofía Amarilla es una joven oriunda del Distrito de Capitán Meza, quien el día de ayer lunes 06 de septiembre presentó la defensa de su Trabajo Final de Grado con calificación cinco felicitado, como culminación de la carrera de Ciencias de la Comunicación con énfasis en Marketing y Publicidad.

Con su tema: “ACCESIBILIDAD EN IMÁGENES EN INSTITUCIONES PÚBLICAS DE LA CIUDAD DE ENCARNACIÓN”, indaga en la problemática de la falta de información inclusiva en la página digital de entes públicos de Encarnación, además plantea en su exposición una posible solución.


“Sofía nos enseñaste y aprendimos contigo”, fueron algunas de las emocionadas palabras de los docentes evaluadores. 


Sofi como la conocen, padece de discapacidad visual, perdió la vista a los 13 años, “¿Quién apagó la luz?”, la frase que sellaba una secuencia de circunstancias que derivó luego de un accidente en la práctica de la danza, cirugía, postrarse en cama por dos meses, boca abajo,  una recuperación por breve tiempo hasta que lamentablemente aquella luz jamás volvió a prender, el daño fue irreparable.

Aquello significó un cambio en su vida, se traslada desde su natal Capitán Meza a la ciudad de Encarnación, más de 80 km buscando posibilidades ante la necesidad de espacios inclusivos para su formación.

Culminó la secundaria, opta por la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Católica Campus Itapúa, en este proceso y tiempo su figura como referente de la lucha por la inclusión fue creciendo, además su involucramiento en agrupaciones corales, juveniles, pastorales y el apoyo de cercanos por su fortaleza, su lucha y ese perseguir inquebrantable de sus sueños, la hizo merecedora de la distinción  por parte de la Municipalidad de Encarnación como mujer destacada 2020.


Sofía es un ejemplo de lucha, tenacidad, sacrificio y entrega, quien no dudó en dar las gracias a sus docentes, familiares y amigos que fueron quienes la acompañaron en este largo proceso de formación.


Hoy, su mayor anhelo es poder seguir con sus actividades de concienciar a la ciudadanía sobre la inclusión y poder ejercer su profesión.