La segunda campaña agrícola enfrenta un escenario desafiante en varias zonas del país debido al atraso en el calendario de siembra y a la escasez de humedad en el suelo, según advierten gremios del sector productivo.


La campaña de zafriña de soja y maíz avanza con dificultades en varias regiones agrícolas del Paraguay debido a retrasos en la siembra y a la falta de humedad en los suelos, factores que generan preocupación entre productores y gremios del sector. La situación se explica, en gran medida, por el desfase en la cosecha de la zafra principal y por la irregularidad de las lluvias registradas en las últimas semanas.

De acuerdo con referentes del sector productivo, las precipitaciones se han presentado de forma muy desigual entre departamentos e incluso entre localidades cercanas, con chaparrones aislados que no logran cubrir de manera uniforme las áreas agrícolas. Esta situación provoca avances dispares en la implantación de los cultivos y dificulta la planificación del calendario de siembra.

En varias zonas del país se observan tres escenarios diferentes: cultivos que ya presentan un desarrollo avanzado, otros que apenas se encuentran en fase de germinación y áreas donde la siembra aún continúa o se realiza con retraso. Las altas temperaturas propias de la temporada, combinadas con la escasez de humedad en el suelo, añaden presión sobre el desarrollo inicial de los cultivos.

El retraso en la cosecha de la soja de primera también impactó en la ventana de siembra de la zafriña, desplazando el calendario habitual y obligando a algunos productores a asumir mayores riesgos productivos al sembrar fuera de las fechas óptimas. En departamentos del sur de la Región Oriental, por ejemplo, todavía hay áreas donde las labores agrícolas continúan, lo que evidencia el desfase en el ciclo agrícola.

Pese a este escenario, los productores mantienen expectativas moderadas respecto a la campaña, aunque coinciden en que la evolución de los cultivos dependerá en gran medida de la llegada de lluvias más generalizadas en las próximas semanas. La recuperación de los niveles de humedad en el suelo será determinante para asegurar un desarrollo adecuado y evitar impactos mayores en los rendimientos.

La zafriña constituye un componente clave del sistema productivo paraguayo, no solo por su aporte a la producción de granos, sino también por su rol en la rotación de cultivos y la conservación del suelo. Por ello, el comportamiento climático en esta etapa será determinante para el desempeño final de la campaña agrícola 2025/2026.

FUENTE: EL NACIONAL