Efectivos de la Comisaría 40 de Encarnación intensifican los controles para preservar la paz y el carácter sagrado del emblemático sitio religioso tras reiterados reclamos de la comunidad.


Ante las constantes denuncias recibidas, agentes de la Comisaría 40 del barrio San Isidro de Encarnación llevaron a cabo un importante despliegue de monitoreo y verificación en el Santuario de la Virgen de Itacuá. El operativo tuvo como objetivo principal abordar las quejas por ruidos molestos, música a alto volumen y diversas situaciones que alteran la tranquilidad necesaria en un espacio dedicado a la oración.

El procedimiento estuvo encabezado por el inspector principal Juan Scurra, responsable de la dependencia policial, quien detalló que la intervención responde a la profunda preocupación manifestada tanto por la comisión de apoyo del santuario como por el cura párroco. Ambos sectores han expresado su inquietud ante la presencia de grupos que, al visitar la zona, no respetan el carácter religioso y de recogimiento que identifica al sitio.

“El santuario es un espacio de recogimiento y fe, y resulta lamentable que existan ciudadanos que no comprendan la importancia de mantener el respeto en este lugar”, enfatizó el inspector Scurra durante las tareas de control.

Durante el despliegue, los agentes interactuaron con las personas presentes, recordándoles las normas básicas de convivencia ciudadana y la imperiosa necesidad de evitar conductas inapropiadas, especialmente en el horario nocturno.

Desde la Comisaría 40 se confirmó que estos controles serán de carácter periódico, con el fin de garantizar el orden y salvaguardar el valor espiritual y cultural de Itacuá. Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a la conciencia ciudadana, instando a la comunidad a colaborar en el cuidado del espacio, respetando su significado religioso y evitando cualquier acción que perturbe la paz de quienes acuden al lugar en busca de serenidad.