El precio de los combustibles se encamina a un nuevo ajuste, según advirtió el Ing. Miguel Velázquez, miembro de APESA, quien señaló que el incremento viene siendo postergado desde principios de julio.


El precio de los combustibles se encamina a un nuevo ajuste, según advirtió el Ing. Miguel Velázquez, miembro de APESA, quien señaló que el incremento viene siendo postergado desde principios de julio, pese a que el precio internacional mantiene una tendencia al alza.

Velázquez explicó que las empresas del sector vienen absorbiendo parte de la diferencia para evitar perder competitividad frente a sus principales competidores. Sin embargo, sostuvo que la situación actual ya hace difícil mantener los precios vigentes.

“Desde el 7 de julio el precio internacional viene subiendo y no se estuvo ajustando”, señaló. Según explicó, las estaciones de servicio deben tomar como referencia los precios establecidos por sus competidores, debido a que un aumento unilateral puede significar una pérdida de mercado.

“Pase lo que pase, con los ojos cerrados, hay que alzar precios, no hay otra”, afirmó el representante de APESA, al considerar que el incremento de los costos ya alcanzó un nivel que obliga a realizar una actualización.

Como referencia, Velázquez mencionó el caso del diésel común o diésel tipo 3. Indicó que actualmente el producto se encuentra en las estaciones de servicio en un rango aproximado de G. 8.290 a G. 8.490 por litro, dependiendo del establecimiento, mientras que el costo de reposición que enfrentan actualmente las empresas rondaría los G. 9.200 por litro.

Este último valor corresponde al precio del producto y todavía no contempla los márgenes de los distintos integrantes de la cadena, entre ellos el importador, el distribuidor y el operador de la estación de servicio.

“Hay que ajustar por lo menos 800 guaraníes por litro para estar en línea de nuevo y poder respirar”, sostuvo Velázquez. No obstante, aclaró que el monto final del incremento dependerá de cada distribuidora y de cada marca, debido a las diferencias en sus estructuras de costos y, principalmente, a las decisiones que adopten sus competidores.

El empresario también explicó que, si bien el comportamiento del precio internacional tuvo variaciones desde julio, nunca regresó al nivel registrado al inicio de ese período.

Para graficar la situación, comparó el comportamiento de los precios con una escalera: “Estábamos en el 7 de julio en el piso 2, llegó a subir al piso décimo. Estuvo oscilante como un zigzag, pero nunca bajó de nuevo al piso 2; bajaba al piso octavo, al séptimo, volvía a subir al noveno, y ahora estamos en el piso 12”.

Con esta comparación, remarcó que las fluctuaciones registradas durante las últimas semanas no significaron un retorno al precio de referencia de julio, sino que el costo se mantuvo permanentemente por encima de aquel nivel.

Diferencias con Brasil

Durante la entrevista, Velázquez también se refirió a la diferencia de precios que actualmente existe con Brasil. Señaló que en el vecino país el combustible puede resultar entre G. 2.000 y G. 2.500 más barato por litro, pero aclaró que las condiciones de ambos mercados son diferentes.

Según explicó, Brasil está aplicando mecanismos de subsidio para contener temporalmente los precios, utilizando parte de los beneficios derivados de su producción y exportación de crudo.

“Brasil está subvencionando abiertamente y públicamente a través de decretos presidenciales”, indicó.

Velázquez sostuvo que Paraguay no cuenta con las mismas condiciones para implementar una medida similar, debido a que no es un país productor y exportador de petróleo.

“Brasil tiene esa ventaja de que es un exportador de crudo, cosa que nosotros no podemos hacerlo”, manifestó.

En ese sentido, consideró que la comparación directa de precios entre ambos países no refleja las diferencias existentes en sus estructuras de costos y en las políticas aplicadas para contener el impacto de los precios internacionales.

“Nosotros no podemos subvencionar, el país no está en condiciones de subvencionar nada en este momento”, afirmó.

Para el representante de APESA, el escenario actual afecta tanto a las empresas privadas como a la estatal, por lo que considera inevitable una actualización de los precios de los combustibles.

“Hoy día este aumento le afecta a cualquiera, a las privadas y a la estatal también”, expresó.

De esta manera, el sector se encuentra a la espera de las decisiones que adopten las distintas distribuidoras y marcas respecto al traslado del incremento de los costos al precio final para los consumidores.

FUENTE: MEGACADENA