Ante la creciente preocupación por retos virales y amenazas en las escuelas, el prelado instó a los padres a recuperar la presencia y el acompañamiento como pilares indispensables para la formación ética de los hijos.


Ante los recientes retos virales y amenazas en instituciones educativas, el obispo de Encarnación, Francisco Pistilli, remarcó la importancia del diálogo familiar y advirtió que la conexión humana se debilita cuando cada integrante permanece aislado en su pantalla.

Como ejemplo, mencionó escenas cotidianas donde una familia comparte la mesa sin conversar, cada uno pendiente del celular.

El mensaje fue claro: recuperar momentos juntos, establecer límites sanos y enseñar a los hijos a reconocer riesgos digitales.

Además, destacó que los jóvenes aún están formando criterios éticos, por lo que necesitan orientación para distinguir lo correcto de lo perjudicial.

Desde la Iglesia se insistió en fortalecer los vínculos familiares, fomentar buenas costumbres y recordar que ninguna tecnología puede reemplazar la presencia, la escucha y el acompañamiento de los padres.