Lo que comenzó como una salida rápida a la despensa terminó convirtiéndose en la peor pesadilla.


Un devastador incendio consumió por completo una vivienda en el barrio Santa Librada, dejando a una madre y sus tres hijos pequeños prácticamente con lo puesto.

Entre lágrimas e impotencia, María Isabel Fretes relató que se había ausentado apenas unos minutos cuando los vecinos la alertaron de que su casa estaba envuelta en llamas. Al regresar, la escena fue desgarradora: años de sacrificio reducidos a cenizas en cuestión de segundos.

Pero el golpe más duro no fue solo material. Dentro de la vivienda se encontraba uno de sus hijos pequeños. Gracias a la rápida reacción de vecinos y bomberos, el niño fue rescatado a tiempo. Milagrosamente no sufrió lesiones físicas, aunque quedó profundamente afectado por lo vivido.

El fuego no dio tregua. Se llevó muebles, pertenencias y hasta los útiles y uniformes escolares de los tres niños, dejando a la familia sin nada.

Una vez más, la solidaridad del barrio se hizo presente. Los vecinos, junto a los bomberos, lucharon contra las llamas hasta lograr extinguir el incendio, evitando que la tragedia fuera aún mayor.

Hoy, esta familia necesita de todos. Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al 0991392807.