El buen clima de estos días impulsa a las familias encarnacenas a optar por paseos al aire libre, y el Mini Zoológico Privado Juan XXIII se destaca como uno de los destinos preferidos para combinar diversión, naturaleza y aprendizaje.


A pesar de que las vacaciones de invierno continúan su curso, las temperaturas templadas registradas en los últimos días abrieron una oportunidad ideal para salir de casa y disfrutar del aire libre. Entre las alternativas más elegidas por los encarnacenos se encuentra el Mini Zoológico Privado Juan XXIII, un espacio pensado para que grandes y chicos vivan una jornada de recreación, contacto con la naturaleza y aprendizaje.

El predio se encuentra emplazado en el barrio Quiteria, en un entorno de exuberante vegetación y muy próximo al arroyo homónimo, lo que le confiere un paisaje natural particularmente atractivo. Allí conviven especies como guacamayos, monos, pumas, yaguaretés, tapires, yacarés, curiyús y boas constrictoras, además de ejemplares en riesgo de extinción, como el aguará, lo que convierte al lugar en un verdadero espacio de resguardo para la fauna silvestre.

Los encargados del zoológico señalaron que, con la llegada de días más cálidos, se percibió un notorio aumento en la cantidad de visitantes que recorren las instalaciones durante este período vacacional, muchos de ellos en busca de una salida distinta que combine entretenimiento con contenido educativo para los niños.

En cuanto al funcionamiento, el Mini Zoológico atiende todos los días de la semana, sin excepción, en el horario continuo de 09:00 a 17:00 horas. El valor de la entrada general es de G. 10.000, un monto accesible que lo posiciona como una opción económica para quienes buscan una salida familiar diferente.

De esta manera, el Mini Zoológico Juan XXIII se suma a las opciones recreativas de Encarnación para cerrar las vacaciones de invierno, ofreciendo una experiencia que une el disfrute al aire libre con la valoración y el cuidado de la biodiversidad regional.