El Sinamed anunció que durante los cinco días de protesta solo se atenderán urgencias. Consultas y cirugías programadas serán suspendidas si no prosperan las negociaciones previstas para el 4 de agosto.


El Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) confirmó la realización de una huelga nacional que se extenderá del 24 al 28 de agosto en todos los servicios de salud pública del país, luego de que las negociaciones con el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social no alcanzaran los resultados esperados. La medida de fuerza podría afectar el normal funcionamiento de hospitales y centros asistenciales públicos en todo el territorio nacional.

De acuerdo con el gremio, durante los cinco días de protesta únicamente se garantizará la atención de pacientes en los servicios de urgencias y emergencias, mientras que las consultas ambulatorias, controles médicos y cirugías programadas serán suspendidas hasta nuevo aviso. Ante este escenario, recomendaron a los pacientes que tienen turnos agendados para esas fechas comunicarse con los establecimientos de salud para gestionar la reprogramación de sus citas.

La presidenta del Sinamed, la Dra. Andrea González, explicó que la huelga aún podría quedar sin efecto si se logra un acuerdo con las autoridades sanitarias en la reunión prevista para el próximo 4 de agosto. Señaló que el gremio mantiene la predisposición al diálogo, aunque insistió en que las reivindicaciones planteadas requieren respuestas concretas y no nuevos compromisos sin cumplimiento.

Entre los principales reclamos de los profesionales se encuentra la contratación de más médicos para cubrir las vacancias existentes en hospitales y centros de salud, además de la provisión de insumos, medicamentos y el mantenimiento de equipos médicos indispensables para la atención de los pacientes.

Asimismo, el sindicato exige un reajuste salarial, argumentando que las remuneraciones no registran una actualización significativa desde el año 2012. También reclama el pago por jornadas laborales realizadas en domingos y feriados, así como la regularización de numerosos médicos que, pese a contar con varios años de servicio, continúan desempeñándose bajo la modalidad de contratos temporales.

De no alcanzarse un entendimiento en la próxima mesa de negociación, la huelga se concretará y tendrá impacto en la atención programada de hospitales públicos de todo el país, mientras el sistema sanitario operará exclusivamente con los servicios de urgencia para garantizar la asistencia a los casos más críticos.