Debido a su naturaleza aventurera, es común que los gatos puedan ausentarse de su hogar durante algunos días y, posteriormente, regresar sin ningún inconveniente. Pero, ¿se puede evitar este hábito en los felinos?


Lo que caracteriza a un gato que se quiere “escapar” de la casa, buscando la calle, se puede resumir en su necesidad de exploración, según estudios veterinarios, replicados por la prensa internacional. Lo cierto es que estos peluditos son curiosos por naturaleza y les encanta experimentar el espacio cercano que los rodea y más allá de lo que conocen. Para evitarlo, será necesario armar un espacio adecuado donde el gato pueda jugar sin posibilidad de salir de la casa.

Cuando llega la temporada de celo, los gatos machos y hembras salen de la casa impulsados por la búsqueda de pareja, siguiendo el instinto de reproducción. Esta conducta es habitual durante los primeros años de vida del felino y se evita con la castración tanto de machos como de hembras.

El deseo de un gato de irse de su casa no se debe a falta de cariño hacia el dueño, sino que hay otras razones. Un felino puede sentirse incómodo en un lugar por diversos factores como el bullicio del lugar, el trato que recibe, otro animal conviviente que le cause miedo, ansiedad o las permanentes peleas con este otro integrante.

De ahí que es necesario procurar que el gato tenga un espacio tranquilo para su descanso y castrarlo quirúrgicamente al cumplir la edad correspondiente, además de establecer el hábito del juego, que también es esencial. No hay que olvidar identificarlo correctamente con arneses o collares de seguridad, una herramienta útil para buscar al felino cuando no está regresando a la casa.

Fuente: La Nacion