El dengue es una enfermedad transmitida por el mosquito Aedes Aegypti y sus síntomas pueden parecerse a los de una gripe común. Sin embargo, es importante tener en cuenta que puede volverse grave y causar complicaciones en el cuerpo.



El Dr. Héctor Wagner, director del Hospital Pediátrico Municipal de Encarnación, explica que los pacientes con dengue suelen experimentar síntomas severos entre los días 3 y 14 después de ser picados por el mosquito. Además de la fiebre y los dolores en el cuerpo, también pueden experimentar falta de apetito, náuseas y vómitos. Estos síntomas contribuyen a la pérdida de líquidos en el cuerpo, lo que puede llevar a una deshidratación severa que afecta a varios órganos, como el hígado, los riñones y el cerebro. Aunque no hay un patrón exacto de qué órganos se ven más afectados, es importante tener en cuenta que todos pueden sufrir consecuencias.


El Dr. Wagner destaca que en los niños es especialmente importante asegurarse de que estén hidratados constantemente durante las 24 horas del día mientras dure la enfermedad. Esto puede ayudar a evitar la hospitalización y permitir que el paciente se recupere en casa.


El dengue es una enfermedad que requiere atención constante y cuidado, especialmente en los niños. Mantener una ingesta adecuada de líquidos puede ayudar a prevenir complicaciones graves y permitir una recuperación completa en el hogar.