El Banco Central del Paraguay (BCP) emitió este viernes su informe de Cuentas Nacionales Trimestrales correspondiente a los meses de enero a marzo de este 2026, destacando que el producto interno bruto (PIB) local creció 5,8% tanto interanual como en el acumulado, e incluso 6,0% al excluir los sectores volátiles al clima, como la agricultura y binacionales.
Además, según el reporte, el país incluso superó a otros de la región, ubicándose por encima de Perú, cuyo crecimiento fue de 3,5%; Argentina, con un aumento de 2,3%; Colombia, con 2,2%; Brasil, con un leve incremento de 1,8%, y Uruguay, con apenas 0,9%. En el caso de Chile, este incluso sufrió una retracción de 0,5%.
En mayo pasado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) había reducido su proyección de crecimiento para Chile, pasando de un 2,4% a 2,2% para este 2026. El organismo señaló que, si bien se sigue esperando una expansión ante una mayor producción y precio del cobre, existen otros factores adversos como el alza del petróleo y el endurecimiento de las condiciones financieras mundiales que afectarían a dicha economía vecina.
En cuanto al 5,8% de crecimiento trimestral de Paraguay, el BCP resaltó que, desde el lado de la oferta, los principales sectores que impulsaron esta mejora fueron los servicios, con un crecimiento de hasta 6,6%, además de las manufacturas, la agricultura, la construcción y la distribución de energía eléctrica.
Desde el lado del gasto, la expansión estuvo impulsada por el consumo privado, con un aumento de 5,1%; la formación bruta de capital, de 3,7%, especialmente ante inversiones en construcción y maquinarias; las exportaciones netas y, en menor medida, por el consumo público.
El consumo privado estuvo motivado principalmente por los servicios de transporte, servicios financieros, restaurantes y hoteles, electricidad y agua, servicios a los hogares, servicios inmobiliarios, de información y de validación, este último vinculado a la criptominería.
Asimismo, tuvieron desempeños favorables las empresas dedicadas a productos alimenticios, productos químico-farmacéuticos, combustibles, bebidas y tabacos, de vehículos automotores, electrodomésticos, electrónica y muebles para el hogar, al igual que los sectores de cueros y calzados, textiles y prendas de vestir y productos de papel.
Con respecto al consumo público o del Estado, este registró incrementos principalmente en la parte de remuneraciones, es decir, como consecuencia de un mayor gasto para pagar los salarios de los funcionarios públicos.
Desagregando por rubros específicos, la agricultura cerró con un crecimiento significativo de 8,2%, con resultados positivos en la producción de soja, caña de azúcar, mandioca, poroto, girasol y tabaco, aunque fue atenuado por una caída en la producción de maíz, algodón, sésamo y yerba mate.
En segundo lugar están las manufacturas, con 6,0% de aumento, gracias a la producción de aceites, lácteos, azúcar, molinerías y panaderías, bebidas y tabacos, productos químico-farmacéuticos, papel, maderas, minerales no metálicos, metales comunes, maquinarias y equipos, entre otros, incluida la fabricación de muebles. Sin embargo, también registró retracciones en la producción de carnes, otros alimentos, textiles y prendas de vestir, cuero y calzado, además de productos metálicos.
Con respecto al sector de la ganadería, forestal, pesca y minería, aquí se tuvo una expansión de 2,4%, con un mayor nivel de faenamiento de cerdos y aves, producción de leche cruda y huevos, minería o extracción de piedras y arenas, pero un menor nivel de faenamiento de bovinos.
“El índice de ganado vacuno verificó un desenvolvimiento interanual negativo, explicado principalmente por el menor nivel de faenamiento para la exportación”, señala parte del informe sobre el último punto.
La construcción registró un crecimiento de 5,6%, explicado por la ejecución de las obras privadas, con un incremento de la demanda de los principales insumos empleados por el sector, como el cemento, sobre todo de origen nacional.
Los rubros de la electricidad y agua tuvieron un incremento interanual de 4,7%, gracias a la distribución de energía eléctrica, en particular en la categoría de las electrointensivas, pero también el resultado se vio atenuado por la generación de energía eléctrica de las binacionales, que mostró un comportamiento negativo.
También contribuyeron al resultado positivo global del primer trimestre del año las exportaciones, con los envíos de soja, productos farmacéuticos, aceites, entre otros, sumadas a las importaciones, cuyos principales incrementos se observaron en combustibles y lubricantes, vehículos automotores, productos químicos y productos del hierro.
FUENTE: UH