Niños, familias y educadores compartieron cuentos, música, pintura y juegos en una jornada que buscó fortalecer el vínculo con los libros desde la primera infancia.


La Plaza de Armas de Encarnación se convirtió en un espacio de aprendizaje, creatividad y encuentro familiar mediante el desarrollo del proyecto comunitario “Jalee ha Javy’a Plazape”, que en castellano significa “Aventuras y juegos entre páginas con la familia”.

La iniciativa fue impulsada por la Supervisión de Apoyo Técnico Pedagógico Área 07-23, con el propósito de despertar desde los primeros años de vida el interés por la lectura y fortalecer el vínculo entre los niños, sus familias y los libros.

Durante la jornada, el tradicional espacio público fue transformado en un verdadero escenario educativo al aire libre, donde participaron niños, padres, educadores y vecinos. A través de cuentos, música, pintura y diferentes actividades lúdicas, los participantes pudieron disfrutar de una experiencia orientada al aprendizaje mediante el juego y la expresión artística.

Uno de los principales ejes de la propuesta fue el fortalecimiento de la estrategia pedagógica “Contame un cuento”, mediante narraciones dinámicas e interactivas que permitieron a los niños introducirse en mundos fantásticos y desarrollar su imaginación a través de las historias.

También fueron habilitados distintos rincones de expresión artística, inspirados en los relatos compartidos durante la actividad. Estos espacios permitieron que los participantes plasmaran mediante dibujos y otras manifestaciones creativas las experiencias generadas por los cuentos.

La propuesta tuvo además un fuerte componente familiar y comunitario, buscando demostrar que la lectura puede convertirse en una actividad compartida y entretenida, capaz de generar espacios de diálogo y aprendizaje entre padres e hijos.

Desde la organización señalaron que el objetivo fue convertir la Plaza de Armas en un “aula viva y abierta”, utilizando los libros como puente para unir a las familias y la comunidad.

El proyecto también promovió la recreación saludable, el bilingüismo y el rescate de la tradición oral comunitaria, reafirmando la importancia de fomentar el hábito lector desde la primera infancia como herramienta para el desarrollo integral de los niños.