Trabajadores cambistas lamentaron la desaparición de un árbol que durante más de dos décadas brindó sombra y se convirtió en un símbolo afectivo para quienes diariamente desarrollan sus actividades en el sector.


Un profundo sentimiento de indignación y tristeza generó entre trabajadores cambistas de la Zona Primaria de Encarnación la tala de un árbol que permaneció durante 21 años en el lugar y que, además de brindar sombra, se había convertido en parte de la historia cotidiana de quienes trabajan en el sector.

Según relató Humberto Morínigo, fue él mismo quien plantó el árbol hace más de dos décadas. Por ese motivo, su desaparición representa una pérdida que trasciende lo ambiental y adquiere un fuerte significado afectivo para los trabajadores.

Morínigo cuestionó la forma en que se habría realizado la tala y lamentó que el árbol fuera retirado sin que los trabajadores pudieran intervenir. Señaló que la acción habría ocurrido en un horario en el que ninguno de ellos se encontraba en el sitio para evitarla.

“Yo planté este árbol hace 21 años y me duele muchísimo”, manifestó, al tiempo de cuestionar la falta de respeto hacia el medioambiente y la ausencia de una autorización previa para realizar la intervención.

Los trabajadores indicaron que ya formalizaron una denuncia ante la Policía Municipal de Tránsito y que procurarán reunir información que permita determinar quién habría realizado la tala y en qué circunstancias se produjo el hecho.

La situación generó especial malestar debido a que la Zona Primaria es un espacio donde, según los trabajadores, existe una importante necesidad de contar con mayor cantidad de árboles y sectores de sombra, especialmente ante las altas temperaturas que se registran durante el verano.

Pese a lo ocurrido, los cambistas aseguraron que no abandonarán su compromiso de contribuir al cuidado ambiental del lugar. Por el contrario, anunciaron que continuarán plantando árboles para recuperar los espacios verdes y generar mejores condiciones para quienes trabajan diariamente en la zona.

“Si nos cortan uno, seguiremos plantando más”, expresaron como mensaje de resistencia y compromiso con un entorno más verde para Encarnación.