Las iglesias comenzaron a implementar transferencias digitales para colectas, adaptándose al crecimiento de pagos electrónicos en el país.
- 18/05/2026
- Por Edicion Prensa
Varias parroquias de Asunción y del departamento Central comenzaron a implementar sistemas de pago mediante códigos QR para recibir ofrendas y diezmos durante las celebraciones religiosas. La modalidad busca facilitar las donaciones y adaptarse al crecimiento de los pagos electrónicos.
La tradicional “canastita” utilizada durante las misas ahora convive con herramientas digitales que permiten a los fieles transferir dinero desde sus teléfonos celulares. Mediante aplicaciones bancarias o billeteras electrónicas, los asistentes pueden realizar aportes de forma inmediata y sin necesidad de efectivo.
La incorporación de pagos con QR se da en un contexto donde las transacciones digitales ganan cada vez más espacio en la vida cotidiana de los paraguayos. Las parroquias consideran que esta modalidad ofrece mayor comodidad y responde a nuevas costumbres financieras, especialmente entre jóvenes y usuarios habituados a operar digitalmente.
El tema tomó fuerza luego de viralizarse imágenes de celebraciones religiosas en el Vaticano, donde también comenzaron a utilizar métodos de pago electrónicos para las colectas. La situación despertó comentarios y debates en redes sociales, principalmente sobre la modernización de las prácticas dentro de las iglesias.
En nuestro país, varias parroquias ya venían utilizando sistemas similares desde hace un tiempo. Sin embargo, la difusión de imágenes internacionales impulsó nuevamente la conversación sobre el uso de tecnología en espacios religiosos y el avance de las herramientas digitales en distintos ámbitos.
La implementación de QR también hizo recordar un episodio ocurrido en 2014 durante las festividades de Caacupé. En aquella ocasión, el entonces presidente Horacio Cartes tuvo dificultades para colaborar en la colecta porque no contaba con dinero en efectivo ni sencillo al momento del paso de la canastita.
Referentes religiosos sostienen que la incorporación de pagos electrónicos no modifica el sentido espiritual de las ofrendas ni de los diezmos. Según explican, el objetivo es facilitar las contribuciones y adecuarse a las formas actuales de manejo financiero de los fieles.
Además, consideran que las iglesias deben acompañar los cambios tecnológicos y sociales que atraviesa la ciudadanía. En ese contexto, remarcan que cada vez menos personas utilizan efectivo para sus compras y pagos diarios, situación que también impacta en las colectas realizadas durante las misas.
Fuente: El Nacional