El artista callejero Albert Kuma, conocido en redes sociales simplemente como “Kuma”, se convirtió en fenómeno viral en TikTok y otras redes por rapear dentro de los buses acompañado de sus ratitas entrenadas.
- 12/05/2026
- Por Edicion Prensa
El joven freestyler recorre diariamente las unidades del transporte público para cantar y ganarse la vida con la música. Su particular propuesta llamó rápidamente la atención de miles de usuarios en redes, donde los videos de sus improvisaciones junto a sus mascotas comenzaron a multiplicarse.
Las protagonistas también tienen nombre: Morena y Nucita, dos ratitas de laboratorio que, según contó el propio artista durante una entrevista con GEN, forman parte inseparable de su rutina.
Kuma relató que la idea surgió luego de que un amigo le regalara los animales. Con el tiempo comenzó a llevarlas consigo y descubrió que despertaban curiosidad y simpatía entre los pasajeros.
“Me empecé a pasear con ellas y vi que a la gente le gustaba y le llamaba más la atención”, comentó.
El joven explicó que los animales son fáciles de entrenar debido a su inteligencia y capacidad de adaptación. “Solamente hay que darles cariño y premios con comida. Aprenden rápido”, señaló.
Según relató, las reacciones dentro de los buses son variadas. “Algunos tienen miedo, otros ternura, otros curiosidad. Todo el mundo les mira, les alza y les saca fotos”, expresó entre risas.
Incluso bromeó diciendo que muchas veces las verdaderas estrellas son sus mascotas. “A mí me dejan en visto”, comentó entre risas.
Ante las dudas sobre la higiene y enfermedades, Kuma aseguró que mantiene cuidados constantes con sus mascotas y que además recibe ayuda de amigos veterinarios. “Son súper limpias. Se lavan constantemente y casi nunca están en el suelo”, explicó.
Agregó que las ratitas reciben controles veterinarios periódicos y sostuvo que no representan un riesgo sanitario. “Tengo muchos amigos que estudian veterinaria y siempre les revisan”, indicó.
Su mezcla de freestyle, humor y mascotas entrenadas convirtió cada viaje en un pequeño espectáculo improvisado. “Cuando los choferes ven primero se sorprenden, después se ríen y quieren tocarles”, relató.
El joven aseguró además que mientras más interactúa con las ratitas, más personas terminan perdiéndoles el miedo y hasta preguntan dónde conseguir una igual.