La comunidad educativa de Potrero Naranjo denuncia el abandono de obras, aulas clausuradas y la falta de respuestas mientras estudiantes enfrentan el frío para continuar sus clases.
- 03/07/2026
- Por Edicion Prensa
La crisis de infraestructura escolar en San Pedro mantiene a estudiantes de la Escuela Nuestra Señora de Guadalupe y del Colegio Nacional de Potrero Naranjo recibiendo clases al aire libre. Las aulas fueron clausuradas por presentar riesgo de derrumbe y, mientras esperan una solución, los alumnos enfrentan las bajas temperaturas junto a fogatas improvisadas para soportar el frío.
La situación afecta a toda la comunidad educativa de Potrero Naranjo. Según denunciaron docentes y estudiantes, la clausura de los pabellones dejó a los alumnos sin espacios adecuados para desarrollar las clases. En algunos casos, las actividades continúan cerca de estructuras deterioradas, mientras que el Ministerio de Educación aún no ofrece una alternativa para garantizar un ambiente seguro.
Las bajas temperaturas agravaron las dificultades. Los propios estudiantes recolectan leña y encienden fogatas para poder permanecer durante las clases. La comunidad sostiene que la única solución definitiva es la construcción de nuevas aulas.
Anahí Bogado, alumna del primer curso, expresó la preocupación que viven a diario. “Está por caer toda la construcción, hace frío y damos clases afuera. Ya no da gusto estudiar así y lo peor es que no nos hacen caso. Ojalá nos vean las autoridades y nos den una solución” , manifestó.
El director del colegio, Nery Valenzuela, cuestionó que la respuesta oficial se haya limitado a clausurar las aulas sin ofrecer espacios alternativos. Indicó que los alumnos estudian sin pizarras, con mobiliario deteriorado y en condiciones precarias. Además, recordó que el colegio fue construido con el esfuerzo de los padres de familia y que desde hace más de tres años solicitan nuevas aulas.
La comunidad también denuncia que una obra para construir nuevas aulas permanece paralizada pese a haber sido pagada durante la administración del exintendente Gustavo Rodríguez. Según los pobladores, la interrupción de los trabajos estaría vinculada a presuntos hechos de corrupción, por lo que exigen una investigación y la culminación inmediata del proyecto.
Mientras tanto, docentes y padres improvisan apuntalamientos para reducir el riesgo de derrumbes, aunque advierten que el peligro continúa. Cada vez que se registran lluvias, las clases deben suspenderse por falta de condiciones de seguridad, lo que afecta el calendario escolar y el acceso continuo de los estudiantes a una educación de calidad.
Fuente: ABC Color/RDN