Más de 10 alumnas participan de un curso de corte y confección en el barrio San Pedro, donde aprender un oficio se convierte en una posibilidad concreta de emprender y generar ingresos.


Entre telas, moldes, hilos y máquinas de coser, más de 10 mujeres del barrio San Pedro de Encarnación encontraron una oportunidad para aprender un oficio y proyectar un futuro diferente. Desde marzo, participan del curso de corte y confección que se desarrolla en el Centro de Participación Vecinal de la comunidad.

Las alumnas llegan desde distintos sectores de la ciudad y, además de adquirir conocimientos, buscan convertir lo aprendido en una fuente de ingresos. Para varias de ellas, el aprendizaje representa el primer paso hacia un emprendimiento propio.

Una de las participantes, proveniente de Ita Paso, relató que durante años enfrentó dificultades económicas y no tuvo la posibilidad de acceder a estudios, pero mantuvo intacto su deseo de aprender. Con esfuerzo, comenzó a confeccionar sus primeras prendas, las entregó a sus clientes y recibió sus primeros pagos.

El logro también le permitió adquirir su propia máquina de coser, con la que ahora sueña con fortalecer su trabajo y emprender desde su barrio.

“Hay mucho sacrificio detrás, pero tengo muchas ganas de aprender este oficio para emprender en mi barrio”, expresó emocionada.

La profesora Mariela Aguirre destacó el compromiso de las participantes y el progreso alcanzado durante estos meses.

Más que aprender a coser, estas mujeres están encontrando en cada puntada una herramienta para construir independencia, generar oportunidades y transformar sus sueños en proyectos concretos.