Pese al asueto decretado por el Gobierno, el movimiento comercial y vehicular fue mínimo en la ciudad, que mantuvo un ritmo similar al de un domingo.


La ciudad amaneció con un panorama inusualmente calmo este martes, luego de la histórica victoria de la Selección Paraguaya de fútbol frente a Alemania en el Mundial, resultado que llevó al presidente de la República a decretar un asueto nacional en reconocimiento al logro deportivo.

Sobre la avenida Irrazábal, casi Curupayty, una de las arterias más transitadas de la ciudad, el tránsito vehicular fue escaso y la circulación de peatones disminuyó considerablemente, asemejando el movimiento al de un día domingo. Numerosos comercios optaron por no abrir sus puertas, mientras que algunos vecinos decidieron dirigirse igualmente a sus lugares de trabajo, pese al beneficio otorgado por el decreto presidencial.

Gran parte de la población aprovechó la jornada para descansar o continuar con los festejos iniciados la noche anterior, cuando la alegría por el triunfo histórico se hizo sentir en distintos puntos del país. Caravanas, bocinazos y celebraciones espontáneas se extendieron hasta altas horas de la madrugada, en una de las noches más festejadas por los hinchas paraguayos en los últimos años.

El contraste entre la efervescencia de la víspera y la quietud del día posterior reflejó tanto el impacto del asueto como el cansancio acumulado tras una jornada que quedará marcada en la memoria colectiva del fútbol paraguayo.

La clasificación de la Albirroja frente a Alemania representa un hito para el deporte nacional, reavivando el entusiasmo de los aficionados y consolidando un momento histórico que trascenderá las fronteras del país, mientras la ciudad de Encarnación, como gran parte del territorio nacional, se tomó una pausa para asimilar la hazaña.